Hun Sen, el primer ministro que reinó Camboya durante cuatro décadas

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Bangkok, 26 jul (EFE).- Autoritario y megalómano, el primer ministro de Camboya, Hun Sen, se despidió este miércoles después de casi 40 años al mando del país y cedió el poder a su primogénito, si bien anticipó que no abandonará tan fácilmente una escena política que monopolizó con aires de monarca.

"He estado en el cargo durante 14.099 días, 2.014 semanas, 463 meses o 38 años, 7 meses y 8 días", contabilizó hoy Hun Sen a modo de despedida en un discurso televisado, dejando constancia de su largo mandato, entre los de mayor duración del mundo, y tras una nueva extensión al vencer los comicios del domingo.

El dirigente, de 70 años, informó hoy de que su hijo mayor, Hun Manet, tomará el relevo: "Me gustaría clarificar que Manet se convertirá en primer ministro en la tarde del 22 de agosto de 2022".

Hun Manet lideró la lista electoral del Partido Popular de Camboya (CPP, por sus siglas en inglés) en la capital, Nom Pen, en los polémicos comicios del pasado 23 de julio, ganados por la formación gobernante con el 82,3 % de los votos.

Unas elecciones que el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció hoy que se celebraron en "un espacio gravemente restringido".

"Es preocupante que Camboya haya sido testigo de una constante reducción del espacio democrático en los últimos años", dijo Türk.

OBSESIONADO CON LA POPULARIDAD

Y es que Hun Sen, obsesionado con la popularidad y la adhesión a su figura, reforzó los ataques a la oposición especialmente tras ver de cerca la derrota en los comicios de 2013, en medio de una ola de descontento con la corrupción y falta de oportunidades de la numerosa población joven urbana.

El dirigente llegó a amenazar con que estallaría la guerra si el CPP perdía el control antes de las elecciones de 2018, en un país que arrastra las heridas infligidas por el régimen totalitario de Pol Pot (1975-1979), durante el que murieron alrededor de dos millones de personas, y cortó por lo sano, ilegalizando al opositor Partido Nacional para el Rescate de Camboya (PNRC).

También lanzó una amplia ofensiva contra la prensa independiente y la sociedad civil, estrategia repetida para estos últimos comicios, en los que el heredero del PNRC, el Candlelight Party, fue descalificado.

Frente a los ataques a su gestión, el mandatario reivindica la pacificación del país y el progreso económico, cultivando su imagen como garante de la prosperidad a través de su cuenta de Facebook (con 14 millones de seguidores) y de una palpable megalomanía.

El septuagenerio ha dado su nombre a centenares de escuelas y puentes y popularizó la figura de Sdech Kan, un comandante de origen humilde que en el siglo XVI derrocó y sustituyó a un rey injusto antes de propiciar la prosperidad del reino, según la leyenda que el propio Hun Sen difunde en sus largos discursos.

ANTIGUO JEMER ROJO

Los paralelismos entre ambas biografías son obvios: Hun Sen, nacido en 1952, entró en escena cuando a los 18 años abandonó los estudios en un templo budista e ingresó en las filas del Jemer Rojo de Pol Pot tras la llamada del rey Norodom Sihanuk, recién depuesto en un golpe liderado por el general Lon Nol.

Perdió el ojo izquierdo el día antes de la caída de Nom Pen en 1975 y poco después recibió un puesto como comandante de batallón en la zona este del país.

En 1977, Hun Sen y miembros de su batallón huyeron de la purgas internas hacia Vietnam, donde un año más tarde se unió al Frente Camboyano Unido para la Salvación Nacional que, con el apoyo del ejército vietnamita, derrocó al Jemer Rojo el 7 de enero de 1979.

Su largo mandato comenzó el 14 de enero de 1985, cuando con 33 años se puso al frente del gobierno del comunista provietnamita Partido Revolucionario del Pueblo de Kampuchea, la simiente del CPP.

Apasionado del golf, Hun Sen se consolidó como hombre fuerte de Camboya a base de autoritarismo, clientelismo y astucia política.

Una vez en el poder, pacificó gran parte del país, consiguió que Vietnam replegase su ejército de Camboya y apostó por las negociaciones de paz que auspiciaba la ONU y que dieron como fruto los acuerdos de París, en 1991.

Perdió por poca diferencia las primeras elecciones democráticas en 1993 ante el príncipe Norodom Ranaridh, candidato del monárquico Funcinpec, pero impuso su control sobre el Ejército y el Estado para forzar una coalición con la jefatura de gobierno compartida.

Hun Sen rompió la asociación de forma violenta en 1997, un año antes de volver a convocar de nuevo elecciones, que ganó al igual que las siguientes.

Aunque ahora se retira oficialmente del cargo, el todavía primer ministro está lejos de desaparecer del todo: según anticipó el mismo día de presentar su dimisión, el rey, Norodom Sihamoni, planea nombrarle jefe de sus asesores, mantendrá la presidencia del CPP y seguirá siendo miembro del parlamento, además de querer presentarse a las elecciones del Senado en 2024 y, de ser elegido, presidir la Cámara Alta. EFE

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