Se retira Sania Mirza, la tenista que rompió todas las barreras de la India

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Mikaela Viqueira

Nueva Delhi, 21 feb. La leyenda del tenis indio Sania Mirza se retiró este martes de las pistas sobre las que por más de 30 años cosechó éxitos, rompió barreras y alcanzó la fama internacional en un deporte emergente para el gigante asiático.

Mirza concluyó su andadura por los terrenos que lleva pisando desde los seis años tras caer junto a su compañera de dobles, la estadounidense Madisson Keys, contra las rusas Liudmila Samsónova y Veronika Kudermétova por 4-6, 0-6 en el torneo de Dubai, WTA1000.

La estrella anunció el pasado enero en una entrevista a la Asociación de Tenis Femenino (WTA, por sus siglas en inglés) que en esta edición del Abierto de Dubai colgaría su raqueta para siempre.

Con 43 títulos a sus espaldas, incluyendo tres Grand Slam en dobles femenino y otros tres en dobles mixto, Mirza pasará a la historia de la India por facilitar el camino a centenares de mujeres que, inspiradas por su legado, han querido abrirse paso en el mundo del deporte pese a las grandes dificultades que supone.

MUJER, MUSULMANA Y CASADA CON UN PAQUISTANÍ

La tenista india se enfrentó desde una edad temprana a la barrera de ser mujer en un deporte dominado por hombres, a las que se sumaron otros tabúes que complicaron todavía más su camino al éxito.

Mirza es "una mujer india y musulmana, en un país predominantemente hindú", indicó a EFE la periodista deportiva Prajwal Hegde, quien define a Mirza como una "adelantada a su tiempo".

"No jugaba, en cierto sentido, como los indios suelen jugar al tenis", sino que se adaptó desde muy joven a la forma de juego internacional, rematando la pelota como nadie hasta el momento en el país, con un dominio maestro de la derecha, agregó Hegde.

La tenista también afrontó críticas a lo largo de su carrera por su matrimonio con un jugador de críquet paquistaní, y por sus vestimentas, reglamentarias en el deporte, pero consideradas indecorosas por un grupo de clérigos musulmanes durante los años 90.

PIONERA DEL DEPORTE FEMENINO

Más allá de las dificultades personales, Mirza empezó a triunfar con sólo 18 años, cuando debuto en un Grand Slam en el que se enfrentó a la todopoderosa Serena Williams.

Su leyenda se agrandó cuando logró ser la primera india en ganar un WTA en 2004 y se emparejó en la temporada 2015-16 con la ex número uno del mundo del mundo, la suiza Martina Hingis, logrando 16 títulos, entre ellos tres Grand Slams, coronándose así como una de las mejores parejas de dobles femeninos del mundo.

Pero sobre todo, el origen humilde que respalda a Mirza, procedente del estado central de Hyderabad, y los esfuerzos de su familia porque llegase lejos en el tenis, catapultaron a la tenista como una precursora del deporte femenino para las generaciones venideras.

Cuando era pequeña, su padre tenía un coche viejo que apañó para acompañar a su hija por toda la geografía india y llevarla a cuantos más campeonatos, mientras él dormía en el interior del vehículo y Mirza con su madre en un hotel para abaratar costes, explicó Hegde.

El hecho de que Mirza siempre dijese lo que pensaba, incluso aunque no estuviese bien visto en aquel momento por una sociedad que emanaba ciertos cánones femeninos, agregó, "ha facilitado las cosas para las mujeres que vinieron después, no solo como tenistas, sino en todos los sentidos".

"Siempre lo fue, creo, desde muy joven. Ella era más grande que el tenis", sentenció Hegde. EFE

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