Bangkok, 23 dic. Templos y mezquitas de Tailandia dedicaron este viernes sus rezos a la salud de la princesa Bajrakitiyabha, mientras algunas instituciones han cancelado sus celebraciones de fin de año en respeto a la primogénita del rey Vajiralongkorn, hospitalizada hace casi diez días.
La Casa Real mantiene silencio sobre las condiciones de la princesa desde el pasado lunes, cuando informó en una escueta nota que estaba "estable hasta cierto punto", aunque reconoció que tenía afectados varios órganos vitales y dependía de "medicamentos y equipo médico" para "ayudar a que su corazón, pulmones y riñones funcionen".
Bajrakitiyabha, de 44 años, cayó inconsciente el pasado día 14 debido a problemas cardíacos mientras entrenaba a su perro en una competición canina en Nakhon Ratchasima, a unos 250 kilómetros de Bangkok, y fue trasladada de urgencia al hospital Chulalongkorn de la capital, donde permanece ingresada desde entonces.
Desde que la noticia salió a la luz, políticos y ciudadanos han acudido diariamente al hospital para depositar flores y enviar mensajes de apoyo.
Este viernes, el Palacio Real pasó a empacar alimentos y distribuirlos de forma gratuita a los visitantes que acuden al centro médico para transmitirle a la princesa una pronta recuperación.
Asimismo, algunas ciudades tailandesas y organismos públicos, entre ellos el Tribunal de Justicia y el Ministerio de Educación, han anunciado este mismo viernes la cancelación total o parcial de sus festividades de Año Nuevo en una muestra de respeto a la primogénita del rey. EFE
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