Tres muertos en protestas en reacción a últimos choques tribales en Sudán

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Jartum, 18 jul. Al menos tres personas murieron durante las protestas que llevaron a cabo hoy en varias ciudades del Sudán miembros de la etnia hausa por el estallido de violencia de los últimos días en el sureste del país que dejaron más de 65 muertos, la mayoría pertenecientes de esa tribu, informó una fuente médica.

Un médico del hospital público de la ciudad de Kasala (este) indicó a Efe bajo condición de anonimato que tres personas fallecieron y otras 15 resultaron heridas de bala a manos de las fuerzas de seguridad, que repelieron a los manifestantes cuando intentaban asaltar la sede de un edificio gubernamental.

Cientos de miembros de hausas salieron a manifestarse en varias ciudades del este y el centro del país en solidaridad con los miembros de esa etnia víctimas de los choques que se produjeron la semana pasada en el estado suroriental del Nilo Azul, fronterizo con Etiopía, indicaron testigos presenciales.

Dichos enfrentamientos, entre las tribus hausa y berta, dejaron al menos 65 muertos, dos centenares de heridos y alrededor de 2.000 desplazados, la mayoría de ellos hausas.

Las protestas más violentas se produjeron en la ciudad de Kasala, que tiene una amplia población de esta tribu, y resultaron en el incendio de varios edificios institucionales, como el edificio de Educación, la sede de la Autoridad Fiscal y la Cámara de Comercio, y el saqueo de tiendas, lo que obligó a algunos comerciantes a usar armas para defender sus propiedades.

Además, los hausa han convocado para mañana una huelga nacional y dos manifestaciones en la capital, Jartum, y la ciudad aledaña de Um Durman para exigir al Gobierno que castigue a las personas involucradas en los enfrentamientos mortales en el Nilo Azul y garantice que no se repitan.

La tribu hausa se extiende por las mayores partes de Sudán y se dedica principalmente a la agricultura y el comercio.

La violencia entre la miríada de tribus que habita Sudán es habitual, aunque los estallidos han aumentado en los últimos meses en medio de la grave crisis económica y política, provocada esta última por un golpe de Estado militar en octubre pasado que interrumpió un proceso de transición democrática iniciado en 2019.