El canciller alemán, Olaf Scholz, y el primer ministro británico, Boris Johnson, advirtieron el viernes a Rusia que tendrá que asumir costes "considerables y graves" en caso de agresión militar a Ucrania.
Durante una conversación telefónica mantenida el jueves por la noche, los dos dirigentes coincidieron en que "hay que evitar una agresión militar de Rusia contra Ucrania" (...) pero que, si llegara el caso, "Rusia debe saber que sufrirá costes considerables y graves", explicó la cancillería alemana en un comunicado.
Un portavoz de Johnson declaró a su vez que los dos dirigentes "compartieron su profunda inquietud ante las acciones desestabilizadoras de Rusia en Ucrania y declararon que cualquier invasión sería un grave error estratégico".
"El primer ministro subrayó la importancia de que los aliados de la OTAN trabajen juntos para lograr una respuesta coordinada", añadió el portavoz.
Esta conversación entre Scholz y Johnson se produce en medio de los contactos diplomáticos entre las potencias occidentales y Rusia para encontrar una salida a la crisis en Ucrania, con decenas de miles de soldados rusos apostados en la frontera y listos para una invasión, según Estados Unidos.
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