MADRID, 10 (EUROPA PRESS)
El Gobierno de Japón está considerando la posibilidad de reducir el periodo de cuarentena a diez días para aquellos turistas extranjeros que haya recibido la pauta completa de la vacunación contra la COVID-19.
Actualmente, las autoridades sanitarias del país piden a todas las personas que proceden del extranjero que mantengan un aislamiento en sus hogares o instalaciones de alojamiento durante al menos 14 días, tal y como recoge la radiotelevisión nipona NHK.
Así pues, el Ejecutivo de Japón quizás apueste ahora por reducir este periodo a diez días argumentando esta decisión en la necesidad de que las actividades sociales y económicas vuelvan a la normalidad a medida que el proceso de vacunación avanza en todo el mundo.
Sin embargo, tan solo se podrían beneficiar de esta medida aquellas personas a las que se les haya inoculado las dosis de Pfizer, Moderna o AstraZeneca, y deberán presentar un certificado de vacunación emitido por Japón, Estados Unidos o la Unión Europea.
El Gobierno del primer ministro, Yoshihide Suga, planea hacer efectiva esta medida, como muy pronto, a finales del presente mes de septiembre.
Los datos de contagios en las últimas 24 horas en la capital muestran una gran mejoría respecto a los de la semana anterior. El Gobierno Metropolitano de Tokio confirmó este jueves 1.675 nuevos casos, 1.424 menos que siete días antes.
Por su parte, el número de pacientes con COVID-19 en estado crítico en la capital es de 251, uno menos que el día anterior. De este modo, Tokio suma su decimoctavo día consecutivo con los registros en tendencia descendiente.
Últimas Noticias
Prisión preventiva en Ecuador para legislador en caso que involucra a alcalde de Guayaquil
El OIEA indica que no hay aumento en niveles de radiación tras ataque israelí contra planta de uranio en Irán
Israel vuelve a lanzar ataques contra Irán, donde medios reportan al menos 5 muertos
Trump, sobre la ofensiva en Irán: "Estamos más cerca que nunca de un Oriente Próximo alejado del terror iraní"
Estados Unidos e Israel han intensificado la presión sobre Teherán tras la operación militar sorpresa, mientras líderes de ambas partes reconocen negociaciones en curso y la ONU exige impedir obstáculos al tránsito de ayuda humanitaria por el estratégico paso marítimo
