
Manila, 8 dic (EFE).- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, se ha negado a declarar una tregua navideña con la guerrilla comunista del Nuevo Ejército del Pueblo (NEP) o algún alto el fuego hasta el fin de su mandato en 2022.
"No habrá alto el fuego nunca más bajo mi mando como presidente. A todos los efectos, el alto el fuego está muerto", señaló el mandatario la noche del lunes en un discurso televisado en el que aceptó la propuesta de las Fuerzas Armadas de no decretar una tregua navideña con la insurgencia comunista, una tradición que Duterte tampoco siguió en 2018 y 2019.
Duterte declaró un alto el fuego unilateral de un mes el pasado de 16 de marzo para que el Ejército se pudiera centrar en la respuesta a la covid-19, medida que el NEP decretó el 25 de marzo, ante el llamamiento de la ONU a un cese de las hostilidades global en plena pandemia.
Sin embargo, el alto el fuego no duró más de un mes y en ese tiempo las dos partes se acusaron mutuamente de violar sus respectivas treguas.
Duterte llegó al poder en 2016 con la promesa de revivir el proceso de paz con los comunistas y ambos bandos incluso acordaron una tregua en 2017, pero las conversaciones se rompieron en junio de 2018, lo que ha supuesto un recrudecimiento del conflicto armado.
"Cuando congelé el diálogo fue porque no podíamos entendernos. Tal vez hablábamos diferentes dialectos. No podía entender la forma en que la otra parte manejaba las conversaciones. No era aceptable lo que pedían, especialmente la idea de un gobierno de coalición con ellos", indicó Duterte sobre la suspensión del diálogo de paz.
"Ningún presidente, por estúpido que sea, lo permitiría. No se supone que un presidente deba compartir su poder", aclaró el mandatario sobre la propuesta de los comunistas de pactar un gobierno transitorio de coalición.
Duterte también apuntó que si pactara una nueva tregua con el NEP -brazo armado del ilegalizado Partido Comunista de Filipinas- los militares le acusarían de "traidor" y la policía le dispararía por "poner el riesgo la república".
El mandatario también arremetió contra otros partidos de izquierda con representación parlamentaria, agrupados en el bloque conocido como Makabayan, a los que acusó de ser "comunistas encubiertos" y actuar como "frentes legales del NEP".
Organizaciones de derechos humanos llevan meses denunciando una campaña de acoso y hostigamiento de las fuerzas de la ley hacia el activismo político de izquierdas, identificados por el gobierno como terroristas, que se ha traducido en detenciones e incluso asesinatos.
Según Karapatan -una red nacional de grupos de la sociedad civil-, durante la administración Duterte 353 activistas y líderes sociales han sido asesinados y más de un millar han sido detenidos de forma ilegal.
El NEP, nacido en 1969 para combatir la dictadura de Ferdinand Marcos, cuenta con unos 3.900 efectivos regulares -aunque llegó a tener 26.000 en los ochenta- librando un conflicto de medio siglo que ha ocasionado 43.000 muertos, lo que la convierte en la insurgencia comunista más antigua y letal de Asia.
Últimas Noticias
Kast alaba la política exterior de Trump para la región latinoamericana en una breve conversación en Miami
Durante un encuentro con Donald Trump en Miami, el futuro líder chileno expresó gratitud por la injerencia estadounidense en Venezuela y solicitó reforzar medidas para restaurar la democracia en Cuba, anticipando una relación bilateral enfocada en temas de seguridad regional

Sporting Cristal denuncia insultos racistas contra el brasileño Cristiano da Silva
República Dominicana y Bolivia acuerdan explorar nichos de cooperación y el comercio
Puerto Rico y Cuba festejan

De prometer el fin del neoliberalismo a la moderación: los cuatro años de Boric en Chile
