El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, vetó este sábado una ley aprobada por el Congreso para afrontar la COVID-19 al considerar, entre otros aspectos, que violenta el derecho a la salud de la población.
El Congreso, al crear la denominada Ley Transitoria de Emergencia por la Pandemia COVID-19, "desatendió información" del ministerio de Salud referente a la situación del país frente a la crisis pues de momento "el virus circula y se transmite de manera activa" por todo el territorio, consideró el gobernante según un comunicado de la Casa Presidencial.
La normativa fue aprobada por los congresistas el pasado 30 de mayo y en esa misma fecha el mandatario había advertido que no la promulgaría.
"Los diputados debieron seguir las indicaciones sanitarias que les proveyó el ministerio de Salud para aprobar una normativa efectiva y en el menor tiempo posible, pero decidieron no hacerlo", agregó el comunicado de la Presidencia que advirtió que la ley podría incidir en que los casos del nuevo coronavirus se disparen y el sistema de salud se sature.
El gobierno también decidió aplicar el veto al considerar que el Congreso "violó el principio de separación de poderes" al establecer dentro de la ley y sin el aval del ministerio de Salud "políticas, medidas y acciones gubernamentales en la prevención, contención y atención de la crisis sanitaria" por la COVID-19.
El Salvador registró hasta este sábado 2.934 casos de COVID-19, con 53 muertos y 1.281 recuperados, según cifras oficiales.
ob/lda
Últimas Noticias
(Crónica) Marc Márquez, del suelo al más rápido en la Práctica de Austin
A pesar de sufrir una aparatosa caída durante los entrenamientos, el piloto de Ducati logró recuperarse y marcar el mejor registro en la sesión clave del Gran Premio de Estados Unidos, superando a rivales que dominaron las prácticas previas

Llega a Cuba un nuevo cargamento de ayuda humanitaria del Gobierno de México
Más de 96 toneladas de suministros llegaron a la isla gracias a un operativo instruido por la presidenta Claudia Sheinbaum, en el marco de una política regional de solidaridad ante el deterioro económico y sanitario que enfrenta la población cubana
