En la playa belga de Ostende, este verano se tendrá que reservar

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La ciudad de Ostende, en la costa belga, anunció el martes la creación de un sistema de reservas este verano para acceder a sus playas más concurridas, una medida para luchar contra la propagación del coronavirus.

Varias localidades del litoral belga se preparan para una temporada veraniega totalmente alterada por la pandemia, que ha causado más de 9.000 muertos en el país.

En la playa de Knokke se han instalado unos espacios cerrados, solo abiertos por un lado, que permiten que las familias están bien separadas unas de otras.

En Ostende, uno de los destinos más frecuentados de la costa, las autoridades se están preparando para recibir "los días punta más de 50.000 visitantes".

Para garantizar "un reparto máximo" de los veraneantes en todo el litoral, el acceso a las playas más populares, cercanas a las ciudades, solo será posible con una reserva.

"De esta manera, la gente está segura de tener su lugar antes de salir hacia la playa. Para las otras playas, no será necesario reservar, en un primer momento", indicó el comunicado.

Los vecinos de Ostende, los dueños de una residencia vacacional o los clientes de los hoteles serán prioritarios en el sistema de reservas.

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