Si hay algo que Robin Wright tiene en común con la fría y calculadora Claire Underwood en el exitoso drama político House of Cards, es su capacidad de negociar. La actriz contó que para la cuarta temporada del aclamado show exigió a Netflix el mismo sueldo de su coprotagonista, Kevin Spacey, y lo consiguió.
Al igual que Spacey, Robin Wright ha aparecido en los 52 episodios de la serie, ha dirigido varios capítulos e incluso es productora ejecutiva del programa. Es por esa razón que reclamó que le pagaran lo mismo.
"Les dije algo así como: 'Quiero que me paguen lo mismo que a Kevin'", contó la actriz de 50 años durante un evento de la Fundación Rockefeller, al hablar de la inequidad en los sueldos entre hombres y mujeres.
Wright es así la última de las actrices que han hablado sobre la brecha salarial de género que existe en la industria del cine en Hollywood, uniéndose a Patricia Arquette, Jennifer Lawrence, Meryl Streep, entre otras.
Más Noticias
Magaly Medina recuerda su reparación civil a Jefferson Farfán: “Bien pudo dar la cuota inicial para un depa para su hija”
La conductora puso sobre la mesa el presunto regalo para un menor cercano al exfutbolista y criticó que, según dijo en su programa, no haya tenido un gesto equivalente con la pequeña hija que tiene con Darinka Ramírez

Tras la disolución del Coro de Niños, el Gobierno creó el Programa de Formación Artística para menores de todo el país
La iniciativa apunta a garantizar el acceso federal a experiencias culturales de calidad, mediante espacios de canto coral y danzas, sin otorgar títulos ni certificaciones académicas

El Tribunal Supremo recupera la pensión de 850 euros de una mujer divorciada y la mantiene hasta que su exmarido se jubile
El Alto Tribunal revocó la decisión de la Audiencia de Palencia, que había suprimido la prestación tras la venta voluntaria del estanco por parte del hombre y fijó su extinción para cuando este alcance los 65 años

Un propietario entra a vivir con los okupas de su casa y les planta una caravana en la puerta: “La necesidad hace la ley, era esto o varios años”
Sus inquilinos no solo se negaron a abandonar la vivienda, también habían puesto las facturas a su nombre y dejaron destrozos por valor de 42.000 euros
