Tras la muerte del maestro Mariano Mores, se velaron sus restos en el mítico teatro. Desde allí, su nieta Mariana Fabbiani habló ante los periodistas y lo recordó con una sonrisa: "Para mí siempre será mi abuelo, el abuelo que jugaba, cómplice, pícaro, esa gran persona que me ha dado consejos que me van a servir para toda la vida. Pero el hecho de haberlo disfrutado también de grande me ha ayudado a tomar conciencia de saber lo que representa para nuestro país y para nuestra música".
"Despedirlo acá tiene una importancia mayor", contó refiriéndose al Teatro Colón, lugar donde fue velado, y explicó que "es la primera vez que un artista que hace música popular es velado acá", pero también -recordó- "la primera vez que se hizo tango en el Colón fue en el 95 y lo hizo él". "Mi abuelo tenía esa cosa que su música llegara a todo. Él decía que una vez que creaba sus tangos ya no eran de él, eran de la gente", agregó después alegando que siempre tuvieron una gran relación: "Disfruté a mi abuelo hasta el final. Siempre supo él el valor que le daban los argentinos".
"Tenía miles de amigos. Es dura la vejez, casi todos sus amigos se habían ido", dijo y manifestó que "fue un gran defensor de la familia". Por último, cuando le pidieron que lo defina, respondió: "Mi abuelo era una persona sofisticada, muy alegre y pícaro, un talentoso, un dotado, un tipo que sabía disfrutar de la vida, que era agradecido, un apasionado y que siempre aceptaba lo que la vida le proponía, incluso los momentos más difíciles".