Con la obligación de ganar para no perderle pisada al Barcelona, el Atlético Madrid visitó al Espanyol de Cataluña. A pesar de tener el compromiso de la Champiions League, correspondiente a la revancha de los cuartos de final frente al Culé, Diego Simeone apostó por el mejor material que tenía a su disposición.
Más allá de las esperanzas albirrojas, antes de llegar a la media hora Papa Diop sorprendió al Colchonero con el grito local. El senegalés recibió de Marco Asensio y festejó el 1 a 0 para favorecer a la entidad vecina.
Sin embargo, el ídolo capitalino apareció cinco minutos más tarde y volvió a poner al combinado del Cholo en la pelea. Fernando Torres se asoció con Koke y estableció la paridad. Fiel a su costumbre, el conjunto madrileño no bajó los brazos ante las adversidades.
Así, en el complemento el Atlético Madrid gestó la mejor acción colectiva del encuentro y revirtió el marcador para mantener su persecución hacia la gloria. Nuevamente Koke se vistió de asistidor y Antoine Griezmann completó la obra de zurda.
Las definiciones desviadas de Ángel Correa y Thomas Partey mantuvieron en suspenso al espectáculo, dado que el Colchonero no lo liquidaba y el Espanyol se animaba a buscar la igualdad. La soberbia de Jan Oblak y la triangulación entre el africano, el Niño y el histórico volante albirrojo le pusieron cifras definitivas a un encuentro que le trasladó la presión al Barcelona. Simeone quiere seguir haciendo historia en su segunda casa.