La crisis a nivel mundial que causó la aparición del virus zika es tan severa como ocurrió años atrás con otro virus, la gripe H1N1.
Es que la asociación con el desarrollo de microcefalia en muy preocupante, y en consecuencia las embarazadas, y por ende, sus bebés están en un riesgo significativo.
La microcefalia es una malformación congénita que se caracteriza por un trastorno neurológico, en el cual la cabeza es de menor tamaño que lo esperado para la edad del bebé. No es sólo una alteración del tamaño, ya que las funciones cerebrales pueden afectarse, incluyendo el desarrollo de retraso mental. Hay múltiples enfermedades que pueden causar microcefalia, la más frecuente es el síndrome de Down.
Otra complicación que puede traer aparejado el virus zika es el síndrome de Guillen-Barré, una enfermedad autoinmunitaria, en la que el sistema inmune por error "ataca" los nervios generando debilidad muscular e inclusive parálisis. Cuando afecta los nervios del diafragma o tórax puede causar un paro cardiorespiratorio. Se estima que muere el 5% de las personas que tienen este síndrome independientemente que reciban tratamiento internados en los mejores centros médicos del mundo.
Los casos de microcefalia y de síndrome de Guillen-Barré asociados al virus zika desataron la alarma mundial
Estas manifestaciones son graves, y por este motivo, los medios de comunicación además de relatar el estado de situación, informan las medidas más efectivas para prevenir las picaduras de mosquitos, o sea, el responsable de transportar el virus y difundir la infección.
No es el mosquito que más frecuentemente se ve en los hogares durante el verano, se llama Aedes aegypti y transmite los virus del zika, dengue, chikungunya y malaria (parásito). En términos generales, es mucha más severa la situación mundial por el dengue y la malaria, que por el zika, pero ahora "éste es el virus del momento".
Los esfuerzos por evitar que el virus se siga expandiendo son enormes. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 15 grupos de científicos trabajan incansablemente para desarrollar la vacuna contra el zika, aunque se estima que recién estaría lista en 18 meses.
Mientras tanto, otros grupos de investigadores proponen diferentes maneras de combatir estas enfermedades, siempre con el foco puesto en el control del mosquito. En pocas, palabras el objetivo es matar el mosquito, y es ahí donde aparece la genética como solución.
La "cirugía genética", la solución para hacer desaparecer el mosquito
La genética podría realmente ser la solución para ganarle la guerra a estas infecciones virales graves utilizando técnicas nuevas para manipular genéticamente al mosquito.
En realidad a las hembras de la especie, que son las que contagian la enfermedad en humanos, ya que necesitan picar para tomar sangre, reproducirse, y de esta manera poner los huevos de larvas. En cambio, los machos se alimentan de néctar, y no transmiten la enfermedad.
Los expertos proponen dos maneras para disminuir al máximo o eventualmente hacer desaparecer la especie del mosquito Aedes aegypti:
1. Mosquitos dependientes del antibiótico tetraclina
Una empresa privada británica, mediante manipulación genética, desarrolló mosquitos machos que transmiten a su descendencia una mutación (alteración) genética que hace que sus crías sean dependientes al antibiótico tetraciclina.
O sea, cuando las crías están en etapa de larva (antes de nacer) al no tener este medicamento, mueren. De esta manera, claramente se interrumpe el ciclo reproductivo, y las hembras no dan crías viables. Los estudios demostraron una reducción de la población silvestre hasta un 90%, pero según los expertos consideran que es muy laborioso separar los machos en estados de larva, y evalúan otras opciones más efectivas.
2. Masculinización de las hembras
Recientemente se identificó el gen Nix responsable de la determinación del sexo de los mosquitos, lo que se conoce también como el factor M (masculinidad). Lo podemos pensar como un interruptor de luz "on/off" (en castellano: encendido/apagado), o sea, cuando este gen está "on" se desarrolla un macho, y cuando está "off" una hembra.
Un mecanismo similar ocurre en los seres humanos, donde los genes GADD45G y SRY presentes en el cromosoma Y (masculino) juegan un rol esencial en la determinación del sexo, la fertilidad masculina y el desarrollo de los testículos.
Como las hembras son las que pican a los seres humanos, y por ende diseminan la infección, el objetivo con estas herramientas de última tecnología genética es "masculinizar" a las hembras. O sea, producir artificialmente con estas técnicas una mutación (alteración) para activar ("encender") el gen Nix en las hembras para transformarlas en macho o eventualmente matarlas.
La novedosa técnica que se utilizaría se llama "técnica de edición genética CRISPR". Es similar a una tijera que corta un papel. En este caso la "tijera" corta en un lugar preciso de un cromosoma, el cual contiene los genes que se quieren modificar, se realiza el cambio en el gen en cuestión, y se cierra. Podríamos decir que sería una especie de "cirugía genética".
La manipulación genética del Aedes aegypti está basada en la experiencia exitosa con el mosquito Anopheles stephensi, que transmite la malaria en algunas zonas de AsiaPara entenderlo de otra manera simple, es un mecanismo de corrección similar al que se utiliza en un procesador de texto como Microsoft Word®. Esta herramienta genética revisa la secuencia del genoma (un párrafo con letras), identifica un error como cuando se lo ve subrayado en colorado en el texto, y eventualmente lo modifica.
La realización de este tipo de manipulación genética del mosquito Aedes aegypti está basada en una reciente experiencia exitosa con el mosquito Anopheles stephensi, el responsable de transmitir la malaria en algunas zonas de Asia, como por ejemplo, comunidades urbanas en India.
Más allá de las propuestas que surgen desde la comunidad científica para intentar resolver definitivamente este grave problema a largo plazo, hay ciertos interrogantes que están pendientes: ¿en cuánto tiempo se logrará disminuir o matar la población total del mosquito Aedes aegypti? ¿La implementación de esta iniciativa reemplazando los mosquitos actuales por "nuevos" disminuirá la cantidad de personas infectadas por malaria, dengue, zika, y chikungunya? ¿Qué efecto tendrá en el microambiente de la naturaleza la manipulación genética de estos mosquitos?
Es importante el debate que se genera con el objetivo de encontrar la mejor solución, pero, está claro que son necesarios más estudios científicos para determinar si serán efectivas estas propuestas tecnológicas genéticas.
Por el momento, las medidas preventivas más efectivas y las que hay que realizar muy cuidadosamente son las que recomienda el Ministerio de Salud de la Nación.
ia href="https://about.me/jorgedotto" rel="noopener noreferrer" Jorge Dotto/a es médico (UBA) patólogo y genetista. Autor de "Genética. Como puede cambiar nuestras vidas". Twitter: @JorgeDotto./i