El Gobierno avanza con el plan de recorte masivo impulsado en todas las áreas del Estado. Este viernes,casi 500 empleados públicos del Ministerio de Cultura se desayunaron con la noticia de que el jefe de la cartera, Pablo Avelluto, decidió ponerle fin a sus contratos y echarlos de la administración nacional. Y lo hizo de una manera categórica: sin previo aviso, les prohibieron ingresar a fuerza de candados y personal de seguridad apostado en las sedes de Alsina 465, Alsina 1169, y Cepia. También despidieron a medio centenar de trabajadores contratados por la Secretaría General de la Casa de Gobierno.
El número de afectados en el Ministerio de Cultura es de 494 trabajadores, según informaron fuentes sindicales. Fabiana Almeida, hija de la abuela de Plaza de Mayo Taty Almeida, trabaja en el Ministerio y relató la tensión que se vive en las oficinas. "Estamos pasando por una situación espantosa. Hemos llegado y están con candado las puertas. Ponen gente de seguridad con un listado y no dejan pasar a los que están", contó en diálogo con radio Del Plata.
"No hicieron distinciones. Entre los compañeros cesanteados, figuran trabajadores con más de 10 años de antigüedad que sabemos cumplían tareas importantes para el Ministerio, como guionistas, guías especializados, administrativos, programadores de sistemas, entre otros puestos. También dejaron en la calle a embarazadas, padres con chicos enfermos y discapacitados", señaló un comunicado de la Junta Interna de ATE del Ministerio de Cultura.
Tras la sorpresiva purga, los delegados sindicales se movilizaron al despacho del ministro Pablo Avelluto para reclamar por la reincorporación de todos los cesanteados.
Ayer también se realizaron dos protestas contra los despidos en el Estado. Una de ellas es la "marcha de los ñoquis". Impulsada desde las redes sociales, la movilización convocó a miles de personas a Plaza de Mayo.
La otra concentración fue frente al a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" Centro Cultural Néstor Kirchner/a, sobre la avenida Leandro N. Alem y Sarmiento. Bajo la consigna "El CCK no se abre sin los trabajadores. Por la reincorporación de todos los trabajadores despedidos en el centro", el gremio ATE organizó una "ñoquiada" y un festival con bandas con la intención de revertir la baja de 600 empleados públicos decidida por el ministro de Medios Públicos, Hernán Lombardi.
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