Además, el ex Greenpeace subrayó el hecho de que, si bien habrá cambio de autoridades en la Cancillería, el actual Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable y los otros ministerios, se espera que los técnicos que hoy están protagonizando los fundamentos de las decisiones, continúen en sus puestos en el nuevo gobierno.
El principal objetivo de la Argentina en la COP21 radica en dos ejes. Por un lado, la defensa, reconocimiento y la puesta en práctica del principio de diferenciación en el acuerdo. ¿De qué se trata? Todas las partes tienen la responsabilidad común frente al cambio climático, pero dicha responsabilidad es diferenciada según cada país y sus emisiones históricas. Es decir, no es la misma responsabilidad la que tiene un país como Estados Unidos, que históricamente ha basado su modelo de producción en la explotación de combustibles fósiles a costa de la contaminación del planeta, que una isla como Tuvalú, hoy principal afectada por el ascenso del nivel del mar.
En relación con este punto, Villalonga se mostró crítico: "Hay que respetar la diferenciación, pero también Argentina tiene responsabilidades. Históricamente se ha emparentado con los países en vías de desarrollo para desligarse responsabilidades". Por otro lado, y tal como hubiera expresado en su discurso, el ex vicepresidente Amado Boudou, el otro tema de interés del país en la COP21 es el uso de la tierra y la agricultura, una de las principales actividades productivas del país y responsable de la emisión, junto con la ganadería, del 27% de las emisiones de gases de efecto invernadero, según el correspondiente inventario presentado este año.
Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC) 162 Con una COP21 que se espera termine este viernes (aunque históricamente se retrasa por la falta de consenso entre las partes) y con ya un efectivo cambio de gobierno, Villalonga describió los ejes que busca tener a futuro la Argentina en la lucha frente al cambio climático: "asumir una postura menos ideologizada y con una mayor apertura de la desarrollada al momento; reconocer los distintos niveles de gobierno en la aplicación de políticas ambientales; rever el escenario planteado de análisis que sirvió de base al Plan de Acción Climática para, a partir de allí, rever las contribuciones nacionales".
Frente a un nuevo escenario político nacional y lo que espera sea un nuevo acuerdo internacional frente al cambio climático, "el enviado de Macri" expresa su opinión sobre el futuro del país en materia ambiental y energética: "Es imposible pensar en tener una revolución energética, si no hay una economía estable. De lo contrario, estos temas son ficticios, es discutir algo de lo que nadie tiene interés. Éste es el cambio que quería, espero ahora la sustentabilidad empiece a hacer objeto de debate y discusión".
El Premio "Fossil of the day" (Fósil del día) es una iniciativa del conjunto de organizaciones de la sociedad civil Climate Action Network (CAN), por medio de la cual se otorga un premio diariamente al país o grupo de países que menor participación, responsabilidad y acción tienen durante esa jornada con el objetivo de dar a conocer esa situación e impulsarlos a generar un cambio.
Ayer, junto con Australia, la Argentina recibió el premio no por una acción puntual durante las negociaciones sino por el proyecto de ley de Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF). El objetivo de este "reconocimiento" por parte de las ONG fue el de resaltar la política energética basada en combustibles fósiles que caracteriza a la Argentina. Al mismo tiempo, en la noche parisina, llegó la noticia desde Argentina que, por falta de quórum se suspendió la votación de dicho proyecto que espera aún una decisión definitiva.
Por Tais Gadea Lara, desde París