En noviembre de 2014 hubo un aviso. ISIS (del inglés Islamic State of Iraq and Syria) lanzó una versión propia del juego Grand Theft Auto (GTA): Salil al-Sawarem (Clan de espadas). El juego tenía las mismas funciones que el clásico: se podían robar autos, disparar a inocentes, pero además detonar bombas en las carreteras y ejecutar a los agentes de policía iraquíes.
En febrero de 2015 hubo otro. ISIS alteró ARMA III, un videojuego bélico que se basa en el punto de vista de un 'soldado' para que los jugadores pudiesen ser parte del grupo terrorista en vez de luchar contra ellos. El juego, con gráficos hiperrealistas, tiene el objetivo de hacer sentir como que se es parte de un grupo de combate.
Además, a principio de año la prensa internacional reveló que cada vez eran más los jóvenes milennials que dejaban su vida de comodidad occidental para alistarse al grupo terrorista. El caso de tres compañeras de aula como Shamima Begum (15), Kadiza Sultana (16) y Amira Abase (15), quienes viajaron desde el aeropuerto Gatwick de Londres hasta Estambul, para luego llegar a Siria ocupó las portadas de todo el mundo.
Luego hubo más y más casos, tantos que Jen Psaki, vocera de la Casa Blanca, aseguró que "estaban luchando contra una maquinaria de propaganda nunca vista" y que "estaban analizando 90 mil tuits al día" con contenido pro terrorista por parte de jóvenes.
En mayo, un joven turco de 14 años fue condenado a dos años de prisión en Austria por bajar planos de ensamblaje de bombas caseras en su PlayStation 4. Los investigadores encontraron que, además, estuvo en contacto con militantes del Estado Islámico (EI) en Siria.
El especialista en estudios de Medio Oriente Fawaz A. Gerges sostuvo entonces que "ISIS provee un proyecto político utópico, al que llaman Califato, que otorga a estos jóvenes ilusos la sensación de una aventura".
Aqsa Mahmood, una adolescente escocesa que se unió a ISIS en 2013, difundió mediante las redes sociales que hay una recompensa económica detrás de todo: "Los leales a ISIS reciben regalos de Allah, que incluyen una casa, con energía y agua provista por el Califato, y además no se paga alquiler". Y para las mujeres decía: "Se puede encontrar shampúes, jabones y otras necesidades femeninas, por lo que no se debe temer a vivir una experiencia al estilo 'mujer de las cavernas'".
Tres días antes de los atentados en París, Jam Jambon, ministro del Interior belga, aseguró en televisión que "la gente piensa que las mezquitas son los lugares de reclutamiento, pero creo que hoy en día, la mayor parte de la contratación se hace por internet".
"Lo más difícil (de detectar) es la comunicación entre estos terroristas a través de PlayStation 4. Es muy complicado poder acceder a esos canales de comunicación".
Videojuegos: el campo de reclutamiento
En la actualidad, los videojuegos ya no son ese medio donde la persona interactuaba solo con una consola que replicaba órdenes mediante un joystick. Todos tienen grupos privados en los que se puede charlar con amigos online. Este canal sirve para enviar mensajes ocultos en vivo, ya que aún no hay un control sobre los contenidos que se vierten allí.
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