La luchadora norteamericana de a href="https://www.infobae.com/" rel="noopener noreferrer" UFC/a Ronda Rousey perdió este sábado por la noche a manos de Holly Holm su espectacular invicto de 12 victorias y, en consecuencia, el cinturón gallo de UFC tras caer por KO en el segundo asalto de la pelea estelar disputada en Melbourne, Australia.
Holm sorprendió con su derribo a la campeona con una patada espectacular en la cara y posteriormente una serie de golpes, ya con Rousey en el piso, que obligó al árbitro a detener el combate.
La ganadora, también nortemaricana, comenzó como boxeadora profesional y anoche, en su primera oportunidad como retadora (llegaba con 33 victorias, 2 derrotas y 3 empates), no tuvo piedad. Su transición a las artes marciales mixtas no fue difícil porque ya contaba con experiencia en deportes de contacto. Con una buena base de boxeo y kickboxing, está invicta con 10 triunfos: siete por nocaut y tres por decisión.
Comenzó a entrenar kickboxing a los 16 años por ser un deporte aeróbico. Siguió entrenando, cada vez mejor de hecho, hasta que se convirtió en sparring y a sus 18 tuvo su primera pelea profesional. Tiene múltiples títulos mundiales en boxeo y está rankeada como N° 1 en diferentes organizaciones y categorías de peso.
En su campamento en Jackson MMA entrena cuatro veces al día y alterna entre lucha, jiu-jitsu, golpeo y técnica.