Se viene una de las rondas más complicadas en el Bailando por un sueño: el ritmo de improvisación. Ninguna pareja sabrá qué deberá bailar, hasta segundos antes de salir a la pista.
La particular ronda arranca el jueves y hay ocho ritmos que pueden ser bailados: disco, bachata, reggaetón, street pop, adagio, cumbia, cuarteto y folklore.
Cada pareja saldrá a la pista con un vestuario base y en ese momento se realizará un sorteo con un bolillero para ver qué ritmo le toca a cada participante.
Desde que saben el ritmo a bailar, las parejas tendrán 45 segundos para cambiarse y recibir las indicaciones necesarias de los coach. Una prueba bastante complicada, más para aquellos que no son bailarines profesionales ni se pueden adaptar fácilmente a cada baile.
En los días previos, a pesar de no saber qué bailarán, la mayoría de las parejas estuvieron ensayando, más que nada para tener frescos los pasos básicos de casa ritmo.
Fede Bal, Gisela Bernal, Fredy Villarreal y Celeste Muriega serían los primeros en pasar por la prueba del ritmo de improvisación.
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