"El 50% de la sociedad es producto de un embarazo no planificado"

El obstetra Mario Sebastiani desarrolló en Infobae TV su idea sobre que "tener hijos no debe ser un acto de amor si no de responsabilidad"

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Que alguien que trabaja de ayudar a las parejas a traer a sus hijos al mundo se pregunte y cuestione las causas por las que un hombre y una mujer se convierten en padres es, al menos, controvertido. Y si, además, esa misma persona escribió libros desmitificando el concepto de "dulce espera" del embarazo o acerca de los "claroscuros" del parto y el puerperio, bien podría decirse que se trata de un "sapo de otro pozo" en un ámbito donde todo suele ser color de rosas y nadie se atreve a poner en duda lo maravilloso y feliz que es la maternidad y la crianza.

Y sí. Así es el doctor Mario Sebastiani, un reconocido obstetra que cuenta con más de nueve mil partos en su haber y que, en un diálogo con Infobae TV se animó a ser políticamente incorrecto y decir, por ejemplo, que "la mitad de los embarazos del mundo no son planificados".

"Se quiere 'almibarar' el tema diciendo que tenemos hijos por un acto de amor, tal es así que el que no tiene hijos no es bien visto o se frustra", consideró el especialista del Hospital Italiano, quien prefirió opinar: "Tenemos hijos fundamentalmente porque tenemos ganas de tener hijos, de cumplir con ese capítulo, aunque no tenemos idea qué es lo que viene después; los traemos a este mundo porque tenemos esa necesidad".

POR QUE TENEMOS HIJOS

Y tras asegurar que "más para la mujer que para el hombre tener hijos es casi un mandato bíblico", destacó que en su trabajo diario en el consultorio observa un panorama distinto. "Puede haber parejas que con gran ternura y amor creen en determinado momento de la relación que es importante tener un hijo y así lo planifican, pero la realidad es que el 50% de la sociedad es producto de un embarazo no planificado", destacó.

Sebastiani opinó que "en un evento como la relación sexual, donde la pasión manda y la improvisación es un elemento muy importante no es ilógico pensar que esto pase". Y documentó con datos: "Uno de cada cinco argentinos nace de una madre que tiene menos de 19 años". Sobre eso, consideró que "esas mujeres no tenían el proyecto de ser madres y que quedaron embarazadas simplemente porque tuvieron relaciones sexuales".

"Para la mujer más que para el hombre tener hijos es casi un mandato bíblico"

De hecho, en su libro Por qué tenemos hijos asegura que "una de las causas es ni más ni menos que porque tenemos relaciones sexuales".

Y se animó a ir más allá al asegurar que el fin último de la sexualidad es procrear. "Puede ser que el amor y el deseo de formar una familia existan, pero originalmente el proyecto nuestro es tan reproductivo como el de los animales. Nosotros tenemos sexo lúdico y el animal un sexo completamente reproductivo, pero si el hombre tiene pene y espermatozoides y la mujer ovarios, óvulos, útero, mamas es porque el proyecto es reproductivo. Si nos hicieron así no es para mostrarnos en la playa porque somos lindos; en el fondo seguimos la misma lógica de los animales", enfatizó.

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Padre de cuatro hijos, la pregunta fue casi inevitable. ¿Usted por qué tuvo hijos? Y contó: "Con dos mujeres distintas, fui padre a los 30 años por primera vez y por última a los 50. Las dos mujeres con las que estuve (la segunda es mi mujer actualmente) querían tener hijos. A los 30 años yo no me planteé mucho si había que tenerlos o no. Lo único que pensaba era en trabajar. El hombre es un proveedor y en ese momento pensé como piensa el hombre siempre, en la economía (los gastos que iba a generar, los metros cuadrados que necesitábamos, si había que comprar un auto más grande, contratar alguien que lo cuide, ect). Los hombres tenemos una visión poco amorosa de la situación, nos preocupamos por cómo va a encajar el hijo en nuestro esquema socioeconómico. Y a los 50 yo pensaba que no iba a tener más hijos, pero me casé con una mujer más joven que quería tener hijos entonces accedí". "Esto puedo contarlo en la mesa familiar y mis hijos no hacen terapia por estas cuestiones", bromeó.

"Hay que explicarle a las nuevas generaciones que los bebés tienen que ser planificados y antes de nacer tienen que tener derechos garantizados"

Convencido de que "para tener hijos hay que tener sabiduría, más que energía", destacó que si bien todos quisieran las dos cosas juntas "en la vida, primero hay energía y después sabiduría".

Sebastiani aseguró que -para él- "tener hijos no debe ser un acto de amor si no de responsabilidad". Y argumentó: "Por año nacen entre 150 y 200 millones de niños en el mundo. Lo lógico sería que nazcan con derecho al agua segura, al techo, a la educación, a la salud y esto no sucede. Por eso creo que en lugar de seguir trayendo hijos al mundo hay que explicar desde la niñez no sólo lo bonito que es tener un bebé; hay que contarles a las nuevas generaciones que es un acto de responsabilidad, que los bebés tienen que ser planificados y antes de nacer tienen que tener garantizados esos derechos".

Y anticipándose a las críticas sobre que según ese planteo sólo las personas con un alto nivel adquisitivo pueden tener hijos, justificó: "No es un problema de dinero sino de concepto; hay ambientes más amorosos para la crianza que no tienen nada que ver con el dinero".