Sharjah, capital cultural de los Emiratos Arabes Unidos

Con más de 50 museos, festivales y atracciones para todas las edades e intereses, este sitio se distingue de su vecino Dubai por la amplia oferta cultural

Guardar

Nombrada en el año 2014 como la Capital Cultural Islámica y en 2015 como la Capital del Turismo Arabe, la vibrante escena cultural de Sharjah es cada año más reconocida en todo el mundo. En el emirato conviven colecciones históricas y ultramodernas de arte, mientras se reivindica el pasado apostando al futuro. Persisten la fuerte religión, tradiciones e idioma, pero apuestan a darle la bienvenida a todos los visitantes interesados en hacer crecer este eje cultural.

En el corazón de la ciudad podemos ver tradiciones antiguas como el arte de pintar con henna el cuerpo, el intrincado trabajo en joyas y el delicado tejer de la tapicería. Profesiones muy queridas y apreciadas por el pueblo, ya que rescatan que ciertas costumbres no caigan en desuso con la modernización y globalización. La Fundación de Arte de Sharjah y el Centro de Arte Maraya exhiben interesantes exposiciones que varían con frecuencia. La historia del Emirato está muy bien representada en el Museo de Arte y en el Centro de Estudios del Golfo Dr. Al Qassimi ubicado en la Ciudad Universitaria, donde se exhiben fotos, mapas, manuscritos y pinturas. En el Museo de la Civilización Islámica y el Museo Arqueológico se puede tener un acercamiento profundo a tesoros históricos. El Museo Marítimo da cuenta de como la extracción de perlas marinas fue el principal ingreso del emirato durante muchos años y que fueran utilizadas como la primer moneda. }

  162
162

El descubrimiento de artefactos que se estiman datan de hace más de 135.000 años ha sorprendido a muchos y permite suponer que los primeros humanos que dejaron Africa, se asentaron aquí. Un paseo al centro histórico del emirato, o Corazón de Sharjah como lo llaman, permite ponerse en contacto con épocas remotas que parecen cobrar vida en los hermosos edificios restaurados a la perfección. Aquí se pueden visitar las antiguas casas de Bait Al Naboodah y Majilis Al Midfaa que son claros exponentes de tradiciones pasadas. Además vale la pena ver los Fuertes que dominan las dos costas así como Sharjah Hisn que fuera la casa de la familia regente. Las artesanías y el trabajo tradicional son muy respetados y considerados parte fundamental de la cultura. Un arte que ha sido transmitido de generación en generación y que hoy se puede apreciar en lugares como el Museo Marítimo y el Souk o Bazaar Al Arsah.

Entre los edificios más destacados figuran la Mezquita Al Noor, que puede ser visitada y que invita a descubrir este y otros tantos minaretes que sobresalen por sobre el horizonte de la ciudad. La pujante Ciudad Universataria demuestra la importancia que se la da el estudio y desarrollo de los jóvenes. El precioso paseo Al Qassba, es un lugar ideal para terminar el día, cuando el calor ya no es tan intenso y se puede disfrutar del aire libre y de las magníficas vistas que nos brinda la vuelta al mundo, Eye of the Emirates.

  162
162

Sharjah también se destaca por la variada oferta de festivales de todo tipo: el Festival de la Luz en febrero, Días de Teatro en marzo, Días de la Herencia en Abril y el Festival del Agua en Diciembre. Pero los más celebrados y convocantes son el Festival de Cine Infantil, Sharjah International Childrens Film Festival SICFF y la Feria del Libro. La tercera edición del SICFF realizada a mediados de octubre, contó presencia de grandes realizadores de la zona. Fueron 175 películas de más de 50 países las que participaron del Festival que apunta a apoyar el poder de la imaginación de los niños. Concebido por la Sheikha Jawaher, esposa del regente Sultán Al Qassimi este festival cada año aumenta su apuesta y explota la inventiva de los chicos con talleres, charlas y debates. Por su parte la Feria del Libro que se celebra todos los años en el mes de noviembre, también se ha convertido entre las más destacadas del calendario cultural mundial.

Hay que aclarar que en el Emirato está prohibida la venta de alcohol y el tabaco incluso es difícil de conseguir en lugares residenciales. Por esta razón abundan los Cafés que suelen ser el punto de reunión social. Vale la pena visitar el Café de Souk Al Arsah donde se puede degustar comida típica con una atmósfera que sorprende.