La investigación del accidente de avión que costó la vida a 224 personas en Egipto aún no ha concluido. Sin embargo, versiones más o menos oficiales, la mayoría de ellas responsabilidad de expertos en aviación, han apuntado a la posibilidad de una bomba a bordo.
El accidente ha generado todo tipo de especulaciones, sobre todo en Rusia, país de origen de la aerolínea y de todas las víctimas. A horas de la tragedia, el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) proclamó su responsabilidad, en clara contradicción con las versión rusa y egipcia del accidente.
El grupo yihadista dijo que había volado el Airbus 321 de Metrojet para vengar los ataques que recibe por parte de Moscú en Siria. Durante los días que siguieron al accidente, fuentes del Pentágono, en los EEUU, como de los servicios de inteligencia del Reino Unido abonaron la teoría de que el estallido de una bomba a bordo hizo caer el avión. Londres, incluso, llegó a suspender todos los vuelos de aerolíneas británicas a la zona, por considerarla "no segura".
La prensa rusa ha decidido avanzar en esta línea. El diario Komsomolskaya Pravda analizó una serie de fotos obtenidas en el lugar de la tragedia, en la Península del Sinaí egipcio, que muestran con claridad orificios de metralla en los restos del interior de la cabina. También detalles del fuselaje con agujeros abiertos desde dentro probarían que hubo una explosión.
En la foto superior se ve una de las puertas del Airbus 321 que cayó en Egipto. El detalle muestra una serie de agujeros en el interior, similares a los de una metralla. "Podrían haber sido hechos por bolas de metal, como las utilizadas con frecuencia por los yihadistas para hacer más destructivas sus bombas", escribió el periódico, con base en declaraciones de expertos rusos en terrorismo.La inteligencia de EEUU sugiere que el ISIS puso una bomba en el avión ruso https://t.co/TBNUsQIIgo pic.twitter.com/JCqKyD0EP9
Infobae América (@InfobaeAmerica) noviembre 4, 2015