La relación entre los pilotos de la escudería germana no es buena desde el año pasado, cuando con algunas maniobras agresivas dentro de la pista y luego con declaraciones explosivas a los medios dejaron en claro su enemistad.
En la presente temporada las cosas no cambiaron pero la supremacía de Lewis Hamilton (ganador de 10 de las 16 carreras) hizo que los roces se redujeran durante las competencias y luego de éstas.
Tras el Gran Premio de los Estados Unidos, en Austin, Nico Rosberg revivió la disputa con su compañero de equipo en Mercedes con un gesto desagradable mientras ambos esperaban para subir al podio.
Lewis Hamilton le tiró la gorra con el bordado de segundo puesto luego de quedarse con la victoria tras un error del alemán y asegurarse el bicampeonato del mundo a falta de tres carreras para el final.
Rosberg, sentado en un sillón con cara larga, agarró el gorro y se lo devolvió con agresividad al británico, que solo lo miró. Luego en el podio, solo hubo trato de cortesía por parte del alemán, que rápidamente abandonó los festejos.