Los '80s son los nuevos '60s. Pasaron suficientes años como para mirar a la década de los chalecos y las permanentes con cierta nostalgia. El paso del tiempo convierte lo viejo en "vintage", lo pasado de moda en "retro". Pero, sobre todo, permite descubrir cómo algunos íconos de belleza marcaron el camino para lo que vendría, tantos años después.
Diana Spencer: Princesa entre las princesas, Lady Di fue mucho más que una mujer hermosa y un ícono fashion, que marcaba tendencia con cada pieza de su guardaropa. Con los pies en la tierra, brilló por su acción solidaria y, en la madurez, conmovió con sus confesiones. La tragedia de su muerte la convirtió en leyenda.
En la década en que la permanente y las sombras de ojos de colores eran una marca distintiva, Michelle Pfeiffer siempre optó por lucir lo más natural posible. Y sí: esa cara puede permitirse la ausencia total de maquillaje. La madurez le llegó con toda la dignidad del mundo.
Jane Fonda: De mera "hija de Henry Fonda" a referente con peso propio, Jane Fonda fue la primera y original "chica fit". Sus rutinas de gimnasia y sus métodos para mantenerse en forma poblaron la pantalla chica y se popularizaron en videos, en los tiempos del cassette de VHS.Daryl Hannah: Desde un androide hasta una sirena, los roles cinematográficos de Hannah siempre significaron lo mismo: perfección y naturalidad. Su belleza simple y sin pretensiones la convirtieron en un referente.Demi Moore: Mucho antes de convertirse en la bomba sexy de la pantalla, Demi Moore se inició como modelo. Nunca fue tímida a la hora de mostrar un poco más de piel, manteniendo el glamour.
Brooke Shields: Las ondas en el pelo –otra diva en rehuir las permanente– y la cara sin una gota de maquillaje, además de evitarse el malestar de las cejas depiladas, convirtieron a Brooke Shields en la imagen misma de la adolescencia feliz y occidental de su década.