Por qué incorporar avances tecnológicos en el aula

El mundo de hoy, provisto de recursos tecnológicos impensados en los tiempos de Domingo Faustino Sarmiento, plantea un importante desafío para los docentes. El uso que los niños hacen de las tecnologías de comunicación e información (TIC) es una problemática siempre vigente tanto en el ámbito familiar como el educativo.


En el ámbito escolar, las aplicaciones intentan promover el desarrollo de habilidades cognitivas, de coordinación psicomotora y de la comunicación, con la premisa de mejorar los aprendizajes. Los docentes no son ajenos a estas iniciativas.


Sin embargo, para muchos de ellos es un reto adaptarse a la tecnología. Esto no solo implica estar actualizados respecto de aplicaciones y programas con fines educativos, sino también incorporar la tecnología como herramientas en la práctica docente.


Una investigación de Fundación UADE indagó acerca de qué y cómo usan las TIC los docentes. En el relevamiento, estas tecnologías se clasificaron, según su finalidad de uso más frecuente, en académicas -buscadores, email, Google Drive-Docs, Prezi y Wikis- o sociales -Facebook, Twitter, blogs. Sin perjuicio de las TIC académicas, muchos docentes han comenzado a incorporar las TIC sociales dentro del ámbito educacional; sin embargo, en la actualidad su aprovechamiento sigue siendo un interrogante.


Los resultados señalan que 7 de cada 10 docentes utilizan las TIC para facilitar la presentación de materiales en clase, la mitad las usa como ayuda para buscar información; y 4 de cada 10 docentes las usan para enviar material a los alumnos. Los buscadores, las herramientas colaborativas en línea y el correo electrónico aparecen entre las herramientas más usadas. Asimismo, entre otras finalidades de uso, muchos docentes indicaron la intención de mejorar la comunicación con los estudiantes y también hacer las clases más divertidas.


Sin embargo, los niños y los adolescentes, que conviven y están habituados al uso de las TIC, no responden del mismo modo. La información proveniente de los docentes es decodificada como "material para el colegio", no como un modo y medio de comunicación.


Así, se puede asociar el impacto de las TIC, a la hora de la incorporación en el ámbito escolar, como una nueva forma de transmitir conocimientos. La tecnología puede otorgarles nuevos sentidos a diferentes prácticas escolares: la difusión y la transferencia de las producciones docentes y las construidas colaborativamente con alumnos, el trabajo en equipo en el desarrollo de competencias cooperativas y colaborativas en la resolución de problemas reales y virtuales. Un gran desafío dada la brecha existente entre muchos docentes que, en su paso por las aulas como alumnos, fueron socializados de forma distinta: sin Internet, sin netbooks ni celulares, tecnologías de comunicación e información a las cuales están habituados los niños y los adolescentes de hoy, nativos digitales de este nuevo mundo.