La historia del chef argentino que fue elegido para trabajar en el mejor restaurante del mundo

Nahuel Navarro tiene 20 años. Parece menos. De usar uniforme, bien podría pensarse que cursa el primer año de la secundaria. Saluda a todos con amabilidad y con una sonrisa y cuenta que todavía no se cree lo que le está pasando. Dice que cocina desde que era chico (sic) y que empezó imitando a su mamá, Estela, en la casa familiar de Villa del Parque en la que convivía con sus hermanos. Estudió gastronomía, pastelería y en una muestra en la Sociedad Rural de chef empezó la historia. "Te juro que no puedo creer lo que me pasa", insiste.

Le pasa que acaba de ser elegido para una pasantía en el mejor restaurante del mundo. El equipo de El Celler de Can Roca, en Girona, España, lo descubrió cuando trabajaba en el comedor comunitario "Camino Abierto", cerca de Luján, y preparó un seminario de trabajo conjunto con sus profesionales que se realizó en el predio de Palermo. Allí lo vieron trabajar y le dijeron que les gustaría tenerlo en su cocina. En enero parte, con ansiedad, con algunos miedos, con todo su talento.

- ¿Cómo te llegó la propuesta?

-La verdad que todo fue una locura. Todo comenzó cuando uno de los hermanos Roca, uno de los chef de El Celler, empieza a investigar una noticia que le llegó del comedor comunitario de Luján. Se enteraron que en ese centro, que da de comer a 12 chicos con granja orgánica y comedor propio, trabajábamos de una manera que les llamó la atención. De ahí surge el contacto para que yo pueda empezar en una pasantía por dos semanas en la Rural, en donde nos conocimos con todo el equipo de España.

-¿Y cómo sigue el camino?

-Voy para allá en enero. Ellos dan dos becas para Girona y me tocó la suerte a mí. Nunca lo busqué, ni siquiera me imaginé. En la última cena sacaron a todo el personal de la cocina del restaurante y nos pusieron delante de todos los invitados, más de 100. Yo quería que terminaran de una vez para ir a comer y a la fiesta. Cuando dijeron mi nombre no lo podía creer.

-¿Qué pasa por tu cabeza?

-Poco a poco lo voy procesando pero no lo puedo creer. Se ve que estaba en el momento indicado en el lugar indicado. Es muy loco que esto me pase a mí.

-¿Qué dice la familia?

-Mi vieja, Estela, está muy orgullosa. Toda mi familia, mis amigos lo están. Estos días me llovieron mensajes de apoyo, de buenas palabras. Voy a estar siempre agradecido por todos ellos.

-¿Qué creés que vieron en vos para elegirte?

-Yo no me creo el mejor cocinero ni mucho menos. Soy un soldado de la cocina. A todo le pongo mucho entusiasmo, mucho de mí. Me gusta generar vínculos, buena onda con los que trabajo. Trato de ser buena gente y eso no se enseña en ningún instituto. Me parece que lo mejor de mí es que tengo carisma. Sé llegar a la gente y que la gente me llegue. ¿Lo que no me gusta? Es que soy muy colgado, muy despistado.

-Después de todo esto, ¿qué esperás para tu vida?

-Aprender, aprender mucho. Y compartir esta felicidad con los que quiero. Ese es el sentido de la vida.

Nahuel viaja en 6 meses a España y le dejó a Infobae TV su menú ideal para una buena cena. "Entrada con unas muzzarelitas rebozadas, tranquilas. Plato principal: bife de chorizo jugoso (¡nunca muy cocinado!) con papas fritas, si son a la provenzal, mejor. Postre: budín de pan. Bien 'argento'". Así lo firma Nahuel Navarro, talento nacional, bien de exportación.