desnuda bajo una lluvia de pétalos de rosas rojas quedó grabada en la memoria de todos los que miraron esa película de Sam Mendes, protagonizada por Kevin Spacey. Pero a una persona no le gustó.
La fotógrafa que trabaja en San Francisco convocó a varias mujeres, jóvenes, grandes, bajas, altas, gordas y flacas, y las desnudó sobre un colchón de rosas. Su intención es reivindicar el poder que tienen las mujeres, lejos de la idea de que sólo son un "objeto sexual".
"Elegí esa escena de Belleza americana por tres razones. Primero, pensé que sería una gran manera de reconocer la diversidad de cuerpos que existen. Segundo, porque sabía que cualquiera reconocería la escena y finalmente porque es una imagen que claramente representan la mirada masculina. Como plus, ¿a quién no quiere estar tirado sobre un montón de flores?", dijo la fotógrafa.