La "Lepra" venía de ser campeón y bailaba al rival de toda la vida en el Parque Independencia por los goles de Pochettino, Cozzoni -2- y Garfagnoli, hasta que los visitantes causaron disturbios con la Policía y a falta de 5 minutos, el juego se detuvo, con una tribuna ya despoblada.
Newell's tenía su estadio en proceso de remodelación e hizo de local en Arroyito, donde triunfó claramente. Tras las conquistas de Gabrich y Marioni, el "Rojinegro" disponía de un penal a favor y tenía dos jugadores más que Central, pero antes de que Raggio ejecutara, los hinchas "canallas" arrojaron bombas de estruendo al campo y lo suspendieron. Restaban más de 25 minutos de juego.
Uno de los dos iba a consagrarse campeón en Arroyito y a Central solamente le servía la victoria. El "Canalla" estaba 2-0 arriba pero la historia se dio vuelta por los tantos de Capurro y Mario Zanabria, con un zurdazo tremendo a falta de menos de 10 minutos del cierre. Dio la vuelta en rodeo ajeno.
El equipo de Marcelo Bielsa estaba en Chile por la disputa de un partido por la Libertadores y Central no quiso cambiar la agenda para beneficiar a su adversario. El "Loco" paró en cancha a un grupo de juveniles y suplentes que se plantó y festejó con la cabeza de Cristian Domizzi.
La última gran goleada de Newell's fue en el Coloso. Un baile descomunal que tuvo a Damián Manso como figura, pero los goles fueron de Germán Real -doblete-, Julio Saldaña y Fernando Crosa (Moreno y Fabianesi consiguió el descuento centralista).