Lejos de la playa, la otra cara de Cuba

Tierra de marcados contrastes, de gente agradable, playas hermosas y una historia única en el mundo. Galería de fotos

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 Florencia Levi 162
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 Shutterstock 162
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La República de Cuba esta integrada política y administrativamente por catorce provincias. El idioma oficial es el español. Posee además una elevada biodiversidad y variados ecosistemas terrestres y marinos bien preservados. La temperatura del agua es de 25º C, una temperatura ideal para estar todo el día en el agua.

Claro está, que aquí se vive la cultura cubana, sus expresiones, su vitalidad y su encanto. La ciudad es la más pequeña, y a su vez la más poblada del archipiélago cubano. A mediados del siglo XIX, cuando se estableció una línea de regular comercio y tráfico marítimo con Estados Unidos comenzó el desarrollo hotelero en los alrededores de la bahía habanera, como el histórico Hotel Nacional. Espacio ubicado en la zona céntrica de El Vedado, y construido en 1930. Por allí pasaron todo tipo de personalidades de nivel mundial ligados al espectáculo, el cine y la política.

En esta zona actualmente se ubican las grandes cadenas hoteleras y edificios modernos como el del Meliá Cohíba, hotel cinco estrellas, referente por su modernidad, estilo y sofisticación con su espectáculo de Cabaret en el Habana Café. Y si de Cabaret hablamos, es imposible no nombrar a Tropicana, uno de los Cabaret con mayor historia, y de los más famosos del mundo, con un espectáculo único a cielo abierto, que cautiva a turistas de todas las idiosincrasias.

Adentrándose en la ciudad, más precisamente en el Malecón, se aprecia la vista a la ciudad y se siente "Cuba" con esa sensación de brisa de mar, se escuchan temas populares como la salsa o guarachas en la calle, sin olvidar al reggaetón en los más jóvenes.

El calor siempre esta presente por aquí, lo cual anima a tomar mojitos y daiquiris. Lo cierto es que todos los bares de la isla preparan excelentemente estos tragos, pero los que más ganan, y los que la gente quiere son los que tienen el sello del afamado escritor Ernest Hemingway. Ellos son: La Bodeguita del Medio y la Floridita.

La historia de Hemingway fue de película, viajo por todo el mundo y se consagró como escritor y aventurero. Cuando recibió su premio Nobel de literatura, no pudo evitar acordarse de la isla, tierra que amo durante toda su vida.

"Este es un Premio que pertenece a Cuba, porque mi obra fue pensada y creada en Cuba, con mi gente de Cojímar, a través de todas las traducciones está presente esta patria adoptiva donde tengo mis libros y mi casa. Amo este país y me siento como en casa; y allí donde un hombre se siente como en casa, aparte del lugar donde nació, es el sitio al que estaba destinado", expresó Hemingway.

Un capítulo aparte para esta parte de la ciudad. Es rustica y sobretodo bella. Caminando entre las bicitaxis y los autos de los años ´50, uno se encuentra con el Capitolio, luego por el Gran Teatro y también aparece el Parque de la India, y la Real Fábrica de Tabacos Partagas.

En el centro histórico, El Templete es un pequeño edificio de estilo neoclásico inaugurado en 1828 en el sitio donde se presume nació la ciudad. Este puede ser el punto de partida para un recorrido por la Plaza de Armas, la Catedral, el Castillo del Morro o la Plaza Vieja. Llegando la noche se escucha un ruido estremecedor, y es el del cañonazo de las 21 horas que marca el final del día y da comienzo a la noche en la ciudad.

Habana es sinónimo de historia y de nostalgia, un lugar para no olvidar.