Buscan revertir el fallo que absolvió a un policía violador

Este martes el Tribunal de Casación de La Plata revisará la sentencia que dejó libre a Carlos Marcelo Cuello, un oficial de la bonaerense que abusó de Iara Carmona desde los 11 a los 15 años. Familiares y amigos convocan a una marcha para pedir Justicia

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 www.mas.org.ar 162
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Iara Carmona lucha contra la impunidad. Su padrastro, un oficial de Policía de la Bonaerense que la violó desde los 11 hasta los 15 años, está libre desde que en noviembre del año pasado el Tribunal Oral N° 3 de San Martín lo absolvió, a pesar de las pruebas contundentes en su contra y del pedido de la Fiscalía: 20 años de cárcel.

Este martes se realizará la audiencia de apelación. La Sala V del Tribunal de Casación de La Plata deberá revisar el fallo que absolvió a Carlos Marcelo Cuello, dictado por los jueces Aníbal Bellagio, Julián Descalzo y Miguel Ángel Bacalhau. Para ese día, familiares y amigos de la joven convocan a una manifestación en las puertas del tribunal, en avenida 13 entre 47 y 48, para acompañar el pedido de Justicia por Iara.

La familia dispuso un micro para aquellos que quieran sumarse y no tengan medios para trasladarse. Saldrá a las 10 de la mañana de la Plaza Loreto y Colón, en la localidad de Villa Raffo, partido de Tres de Febrero. La audiencia será a las 13.

A mediados de 2011, después de un largo tiempo de temor y silencio, Iara Carmona (20) se animó a contar su pesadilla, que empezó cuando ella todavía cursaba el colegio primario. Los días en que la mamá trabajaba y su padrastro tenía franco en la fuerza, Cuello era el encargado de despertarla y llevarla a la escuela, pero en esas ocasiones siempre llegaba tarde; su padrastro abusaba de ella.

Las violaciones fueron reiteradas. Cuello amenazaba a la joven con su arma reglamentaria y le decía "si caigo yo, caés vos también".

Cuello tiene una doble personalidad y sabe muy bien cómo manipular a las personas. Hubo veces en que en la mesa le decía a Iara, delante de su mamá, que tuviera cuidado con los abusadores. Su madre asentía sin siquiera sospechar que su hija ya había sido violada, y que el culpable de semejante aberración era su propio marido. Ella percibía que Iara tenía problemas, la notaba irritable, o veía que le iba mal en el colegio. Pero lo atribuía a una conducta normal de la adolescencia.

Iara evitaba día a día el contacto con su padrastro. Para no cruzárselo se refugiaba cada vez más en la casa de su abuela o del novio que tenía en ese momento. Una de esas noches en que no regresaba, sus tíos fueron a buscarla y allí fue cuando la joven decidió que ya no podía cargar sola con tanta angustia: poco a poco fue contando todo su calvario.

Al tomar conocimiento de lo sucedido, su madre realizó la denuncia en la Unidad Fiscal N° 14 del partido de San Martín.

El juicio contra Carlos Marcelo Cuello se llevó a cabo entre el 3 y el 5 de noviembre. Se lo acusaba por abuso sexual agravado reiterado, en concurso con corrupción de menores, agravada por la preexistencia de la convivencia y la edad de la víctima. Las pruebas eran contundentes. Los testimonios, categóricos y coincidentes entre sí. La Fiscalía pedía 20 años de cárcel para el acusado. Todo estaba dado para que la Justicia dictara un fallo ejemplar, pero el Tribunal Oral N° 3 decidió absolver al acusado.

La decisión causó indignación entre los familiares y amigos de la víctima. Pero decidieron dar la pelea para tratar de revertir la absolución. Realizaron asambleas en el barrio, movilizaciones, sacaron petitorios, y abrieron cuentas en Facebook y en Twitter con el nombre Justicia por Iara, desde donde informan las novedades del caso. Cuentan con el apoyo de agrupaciones de izquierda y otras víctimas de abuso. No se cansan, quieren al violador preso.