Carolina Gallegos, de 34 años, y Carlos Cerrato, de 43, madre y padrastro de Emanuel, de 15 y principal sospechoso, seguirán detenidos por su presunta implicación en el brutal asesinato de la joven Chiara Páez. La víctima fue muerta a golpes y enterrada en el fondo de una casa en la localidad santafesina de Rufino.
La audiencia fue encabezada por el magistrado Fernando Vidal, quien comunicó además la decisión de apartar del caso a la jueza de Rufino, Lorena Garini, por considerar que no fundamentó la medida de prisión preventiva de la pareja, algo que había hecho notar la defensa al momento de la detención.
Vidal llamó a una nueva audiencia para fijar los términos de la prisión preventiva de los dos imputados. La representación legal de la pareja, a cargo del defensor regional, Mariano Mascioli, y del defensor público, Pablo Domínguez, cuestionó la motivación esgrimida por Garini para dar lugar a la prisión preventiva, pedida en su momento por el fiscal Mauricio Clavero. Los abogados consideraron que los indicios aportados no alcanzaban para involucrar a los detenidos.
El cuerpo de Chiara, que se encontraba embarazada de pocas semanas, fue encontrado el pasado 10 de mayo enterrado en el patio de la casa de su novio, Emanuel, en Rufino.
Las principales sospechas apuntan a que fue asesinada a golpes en medio de un intento de aborto forzado. Antes del hallazgo, Emanuel se presentó junto a su padre biológico, que es policía provincial, en una sede judicial, y confesó ser el único autor del crimen.
Días más tarde fueron detenidos la madre y el padrastro, después de que en la habitación de la pareja se encontraran ropas con rastros de sangre. Emanuel habría confesado ser el autor del crimen en soledad, pero las pericias realizadas sobre el cadáver de Chiara arrojaron que habría sido asesinada por más de una persona. En ese sentido, las sospechas recaen sobre la madre y el padrastro.