Los organizadores de los Juegos Olímpicos 2016 estudian la posibilidad de incluir nuevas sedes para albergar los partidos de fútbol, y así evitar que pocas canchas se deterioren por el uso intensivo.
Los primeros juegos que se disputarán en Latinoamérica tendrán su sede en Rio de Janeiro, pero también habrá competencias en Brasilia, Sao Paulo y Salvador. En este sentido, Carlos Nuzman, presidente del Comité Olímpico Brasileño, dijo que a la FIFA le preocupa el estado en que quedarán las cuatro canchas con el uso reiterado en un tiempo tan corto.
Agregar nuevas sedes no solo ayudaría a preservar el estado de los campos, sino que también permitiría dar un uso a alguno de los "elefantes blancos" que dejó el Mundial de fútbol 2014. En ciudades como Manaus, en la Amazonía, y Cuiabá, no existen equipos locales que puedan llenar los modernos estadios construidos para la Copa del Mundo.
Nuzman dijo que la decisión de agregar nuevas sedes, como hizo Londres en 2012 con algunos partidos en sedes como Newcastle y Glasgow, a unos 400 km de distancia, respondería a las preocupaciones de la FIFA por el estado de las canchas.
Con 16 equipos masculinos y 12 femeninos, el esquema actual de alojar los partidos en cuatro ciudades implicaría que en algunas sedes se jugarían más de un partido por día, entre el 3 y el 19 de agosto.
El legendario Maracaná, escenario de la victoria mundialista de Alemania sobre Argentina, albergará las semifinales y final de las competiciones. Para la Copa del Mundo 2014, Brasil construyó o reformó 12 estadios; y en total invirtió 11.000 millones de dólares en la organización del torneo.