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"Tomate este que a mí me hizo bien", "Mi hermana me dijo que tome una de estas cada ocho horas", "Cuando estuve así como vos el médico me dio esto, fijate si te sirve". Frases de este estilo se repiten a diario en casas, oficinas, pasillos de edificios y colas de supermercado.

Es que la automedicación está a la orden del día y la creencia de que un analgésico es un medicamento inocuo agrava más la situación. Y la cosa empeora si al boca a boca le sumamos la proliferación de publicidades engañosas de medicamentos de venta libre que alientan la automedicación.

Ibuprofeno y paracetamol están en la mira si de productos que circulan sin ningún tipo de control médico se trata y cuya peligrosidad fue constatada por entidades científicas y médicas de todo el mundo.

Ahora, ¿cuál es el riesgo del consumo excesivo de estos analgésicos? El doctor Pedro Lipszyc (MN 34913) dijo a Infobae que "hay una creencia general de que un antiinflamatorio es una droga inocua sin efectos adversos, que se puede tomar cuando uno quiera". "Pero en realidad se trata de un concepto folclórico, ya que son medicamentos y como tales tienen efectos beneficiosos pero también adversos", enfatizó el profesor titular y director del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la UBA.

Tras asegurar que en general todos los antiinflamatorios no esteroideos (como son el ibuprofeno y paracetamol) tienen un efecto colateral que afecta el aparato digestivo, Lipszyc detalló que haciendo un uso desmedido de ellos pueden causar "desde gastritis hasta hemorragia digestiva que puede terminar en cirugía".

Y agregó: "Muchos pueden provocar hasta daño renal. En pacientes reumáticos que toman este tipo de medicamentos crónicamente provocan nefritis por uso crónico de antiinflamatorios".

"Hay una creencia general de que un antiinflamatorio es una droga inocua sin efectos adversos, pero en realidad son medicamentos y como tales tienen efectos beneficiosos pero también daños colaterales"

Así las cosas, se sabe que causan insuficiencia renal, hemorragia digestiva, intoxicación medicamentosa... Entonces, ¿es peor el remedio que la enfermedad? "No son medicamentos que se deban tomar sin un consejo médico", insistió el especialista, quien diferenció: "Una cosa es tomar una aspirina para un dolor de cabeza o una gripe leve, pero si se tiene antecedente de gastritis o úlcera se deben tomar siempre junto con un protector gástrico, y el único que lo puede indicar es un médico".

Consultado sobre cuál debería ser el parámetro para su consumo, sugirió hacer "una toma excepcional". "De ninguna manera pueden tomarse crónicamente sin orden médica", remarcó, al tiempo que consideró que "la automedicación es complicada en antiinflamatorios y más aún en otro tipo de medicamentos".

Entonces, ¿que sean de venta libre es una contra? Lipszyc opinó que "es un peligro en todo el mundo" y destacó que "la venta libre se agrava aún más cuando se expenden remedios en estaciones de servicio, kioscos y ni hablar de la venta por internet".

El especialista subrayó que "no es problema sólo de los antiinflamatorios, se venden de manera libre antiespasmódicos y hasta antibióticos", por lo que una de las medidas más efectivas que él propone para frenar el consumo desmedido de este tipo de medicamentos es "concientizar a la población sobre los riesgos de la automedicación, como primer paso para evitar las ventas sin receta".

"Lo vi en la televisión"

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Como parte del rol preponderante que tienen los medios de comunicación en la vida cotidiana, aparece la publicidad de medicamentos de venta libre.

Desde la Asociación de Agentes de Propaganda Médica (AAPM) denunciaron la proliferación de publicidades engañosas de medicamentos de venta libre que alientan la automedicación con ibuprofeno y paracetamol.

Estas publicidades que promocionan soluciones terapéuticas milagrosas y evitan mencionar las contraindicaciones, acuden además a figuras del espectáculo, que "recomiendan" el uso de tal o cual producto.

"Si bien los personajes pueden ser muy convocantes, la información científica y las contraindicaciones de un medicamento peligroso cuando se cometen abusos, brillan por su ausencia en los spots publicitarios", denunciaron desde AAPM en un comunicado.

En la misma línea advirtieron al público femenino sobre los insistentes y reiterativos avisos que alientan a consumir medicamentos para evitar "las molestias en esos días", en relación al síndrome premenstrual y los dolores que el ciclo menstrual suele causar en la mayoría de las mujeres, sin mencionar los efectos nocivos del uso excesivo de ibruprofeno –su principal componente–.

El Senado argentino aprobó en diciembre de 2009 la Ley 26.567 que prohíbe la venta de medicamentos –incluso de venta libre– por fuera de las farmacias. O sea, está prohibido desde entonces el expendio en kioscos y supermercados. Y además el expendio debe ser por mostrador y no en góndolas al alcance del público.

Qué pasa en otros países

En los Estados Unidos las muertes por sobredosis de medicamentos –en su mayoría sin receta médica– no sólo superan las víctimas por consumo de cocaína y heroína, sino que también supera el número de decesos por heridas de bala y accidentes de autos.

Más de 37 mil norteamericanos mueren cada año por sobredosis de medicamentos, en especial analgésicos, informó recientemente Gil Kerlikowske, jefe de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de los Estados Unidos.

"En la mayoría de los estados federales de Estados Unidos mueren más personas por abuso de analgésicos que por accidentes de auto"

"Cincuenta estadounidenses fallecen cada día por sobredosis de analgésicos y 6,1 millones de personas abusan de ellos o los ingieren incorrectamente", según un reciente informe publicado por Trust for American Health (Fundación de Salud Pública).

La fundación precisó que en la mayoría de los estados federales de Estados Unidos "mueren más personas por abuso de analgésicos que por accidentes de auto y que los fallecimientos totales por esta causa en ese país son más numerosos que los que se producen por abuso de heroína y cocaína, conjuntamente".

En Brasil el mercado de los analgésicos factura alrededor de 2.600 millones de reales por año, de acuerdo a un relevamiento realizado por la consultora especializada IMS a pedido del gobierno.

Este segmento es el más importante entre los medicamentos de venta libre –precisó Nilton Paletta, presidente de IMS-Brasil– y fue bautizado como "el mercado del dolor".

En el Reino Unido donde se dictó una legislación más estricta a partir de 1998 para la venta de paracetamol, todavía este analgésico provoca alrededor de

121 muertes anuales por intoxicación

, afirmó el doctor Keith Hawton, profesor de psiquiatría de la Universidad de Oxford.