De 'Príncipe' a 'Rey': Milito, el gran campeón que volvió a Racing para quedar en la historia

Ídolo absoluto en el Inter de Italia, desechó contratos millonarios para continuar en Italia o mudarse a Brasil, México o Estados Unidos. Diego Milito decidió con el corazón, y eligió retornar a sus raíces. Esto, tuvo su premio: es el gran gestor en este nuevo título de la "Academia". Y él, también partícipe del logro en 2001, se convirtió en el futbolista más importante del club en los últimos 50 años. Sin dudas, la gran estrella del torneo y el nuevo 'Rey de Avellaneda'...

. Sólo se puede nombrar a Juan Sebastián Verón (con Estudiantes) y "Maxi" Rodríguez (con Newell´s). El protagonista de esta historia únicamenteody>

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que le ofrecían para seguir en Italia o 'mudar' su enorme talento a Brasil, México o Estados Unidos.ody>

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No puso condiciones. Sólo se encargó de asegurarse que iba a haber un premio para el plantel, si éste salía campeón. ¿Confianza ciega? Puede ser; aunque esto tiene más que ver con lo que fue su carrera como futbolista. Diego Milito volvió a Racing por la gloria, y para devolverle al club 'parte' de lo que le dio en sus comienzos como futbolista, antes de partir a Europa.

Amado por todo el Inter de Italia, regresó a Argentina con 35 años y con una enorme vigencia. Volvió para 'destacarse', no sólo para cumplir con el club. Volvió para seguir engrandeciendo a Racing. Volvió para que sus compañeros lo aprovechen y se potencien. Volvió para intimidar a los rivales. Volvió para hacer gozar a los hinchas de la "Academia", pero también para enaltecer al fútbol argentino. br

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Hablar de Milito, en Europa, es hablar de un futbolista que consiguió lo que parece imposible: es ídolo absoluto en los tres clubes donde jugó: el Genoa (Italia), el Zaragoza (España) y el "Neroazurro". En todos se destacó. En todos fue figura. En todos fue gravitante en sus respectivos logros.

En este contexto, sin dudas, lo mejor lo vivió en el Inter. Allí, ganó todo lo que un jugador puede ganar: desde la Liga hasta el Mundial de Clubes, pasando por la Champions League. Y fue aquí, en el torneo más importante que tiene el Planeta a nivel clubes, donde se convirtió en uno de los mejores delanteros del mundo. ¿El ejemplo? Los dos golazos que le convirtió al Bayern Munich, ni más ni menos, que en la final del 2010. En ese año, fue elegido por la UEFA como el mejor jugador de Europa, incluso por encima de Lionel Messi. br

Cuatro años después, sigue siendo tan ganador como entonces. Milito es toda jerarquía adentro de la cancha, pero también es pura humildad fuera de ésta. Apenas llegó, Sebastián Saja le dio la cinta de capitán y él, lógicamente, asumió el rol que se sabía que iba a tener desde el mismo momento en el que se confirmó su vuelta: emblema y principal referente.

Desde su experiencia, transmitió tranquilidad. Desde su jerarquía, logró diferenciarse del resto. Las atajadas de Saja, la solidez de Lollo, el corazón de Videla, el desequilibrio de Centurión, los goles de Bou. Todo esto, sin dudas, es parte importante de este 'Racing campeón'. Pero nada de esto se pudiera haber logrado sin Milito. br

El '22' fue la figura del equipo y el jugador más influyente del campeonato. Es la estrella del campeón, equipo que se consagró, en gran parte, por tenerlo a él. Volvió para intentar esto, y lo logró en poco tiempo. Él, más que nadie, se merece este título. br
Con sólo 22 años también formó parte del equipo campeón de 2001, y luego triunfó en Europa. Hoy, 13 años después, vuelve a consagrarse son 'su' Racing. Un lujo que sólo pueden darse los ganadores como él.

Milito se la jugó, y tuvo su premio: sin dudas, es el futbolista más importante del club en los últimos 50 años. Su nombre, definitivamente, está 'grabado' en la historia grande de Racing.

Se fue como 'Príncipe', volvió como 'Rey'... br
Diego Milito


MAURO GUNDIN




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