En el encuentro de unos 40 minutos, celebrado en el hangar militar del aeropuerto de Chilpancingo, Murillo advirtió a los padres de los alumnos de la Escuela Normal de Ayotzinapa que les va a "decir cosas que duelen".

El fiscal narró el testimonio de tres detenidos, miembros del cártel Guerreros Unidos, que dijeron haber recibido a los 43 estudiantes desaparecidos en un punto entre Iguala y Cocula de manos de policías municipales.

Señalan que los suben a dos camionetas, en el más grande los apilan a casi todos y en el pequeño solo a cuatro, los llevan al basurero de Cocula, en la parte de arriba les "hacen muchas preguntas, después los matan, los avientan a la barranca y los queman" durante "15 horas", explicó a los familiares.

"Después recogen los restos, los meten en bolsas de plástico negro y los tiran al río San Juan desde un puente"

"Después recogen los restos, los meten en bolsas de plástico negro y los tiran al río San Juan desde un puente", apuntó el procurador, quien indicó que los criminales aseguraron que durante su interrogatorio, algunos "dijeron que eran estudiantes".

"Supuestamente estos que estaban operando ahí tampoco sabían quiénes eran, y esa es la duda que me queda y la esperanza que me queda", comentó.

Murillo dijo que tenía filmada la declaración de los tres detenidos y ofreció a los familiares verla en el momento que quieran. Sin embargo, "me dolería que la vieran por la cara y el cinismo de estos infelices (sin importar) a quienes sean que hayan tenido ahí".

Los peritos revisaron el lugar y efectivamente "encontraron restos humanos y cenizas (...), encontramos algunas bolsas desgarradas y una con restos y eso es lo que queremos ver si se puede analizar" en un laboratorio especializado de Austria, explicó.

"No puedo decir que sean los estudiantes hasta que no tenga una prueba", aunque las declaraciones de los detenidos apuntan a que puede tratarse de ellos, añadió.

El fiscal dijo que eso sólo lo sabrá cuando estén los resultados de las pruebas de identificación del laboratorio de Austria, si bien reconoció que tanto los peritos argentinos como los mexicanos advirtieron que serán difíciles por el grado de destrucción.

"Mientras no tenga evidencia de que los mataron, están vivos, y los sigo buscando como vivos"

"Mientras no tenga evidencia de que los mataron, están vivos, y los sigo buscando como vivos", apuntó Murillo, al destacar que eso sería lo que anunciaría ese mismo viernes en una rueda de prensa, en la que -dijo- también mostraría vídeos de la reconstrucción de los hechos, "algo que no se debe hacer".

En el video, difundido por la revista Vice, uno de los padres dice que para los familiares de los asesinados en ese lugar "no son" los estudiantes y que hasta que los forenses argentinos no se lo aseguren a ellos y no haya evidencias, no van a creer "nada".

En su comparecencia ante los medios, el procurador dio por muertos a los jóvenes a partir del testimonio de los detenidos, dijo que seguiría la investigación y que los estudiantes mantendrían el estatus de desaparecidos, pero no precisó nada de la búsqueda.

Después los familiares de los jóvenes acusaron al Gobierno de intentar con esa versión dar carpetazo el caso antes del viaje del presidente de Enrique Peña Nieto este fin de semana a China y Australia.