El 106º aniversario de Huracán, no tuvo nada de feliz. El equipo volvió a defraudar y la ilusión de retornar a Primera queda cada vez más lejos de concretarse. Sin embargo, el mayor lamento pasó por la interrupción definitiva del compromiso ante Sportivo Belgrano, que con esta victoria parcial dejaría al "Globo" en la última posición de la Zona B en la B Nacional.
El clima se tornó espeso desde que Gonzalo Martínez falló un penal en la primera etapa, pero todo empeoró con los tres goles del visitante, que noqueó a Frank Kudelka y el cuadro "quemero". En ese momento fue cuando los violentos, ubicados en el corazón de la popular local del estadio Ducó, empezaron a subir al alambrado, correr de aquí para allá, intentar derribar alguna que otra reja y amenazar con invadir el terreno de juego.
A más de uno lo habrá dejado pensando la imagen del niño que se subió a un tejido de la platea y arrojó un piedrazo furioso contra alguien que estaba en la cancha. No faltó un desbandado subido al techo del banco de suplentes y la suspensión se concretó, con buen tino del árbitro Darío Herrera. Sin embargo, la tensión no concluyó allí, sino que los incidentes continuaron en las adyacencias del estadio.
¿Saldo final? Un hincha de 24 años identificado como Brian Rosano terminó hospitalizado en el Penna como consecuencia del impacto de un proyectil que le produjo un traumatismo de cráneo y la pérdida del conocimiento. Otra jornada lamentable y dolorosa para el fútbol argentino.