La senadora kirchnerista Silvia Calvi cometió ayer un completo "sincericidio" durante el tratamiento de dos proyectos mineros en la provincia de Mendoza, al pedirle a los legisladores presentes que acompañen la iniciativa haciendo la vista gorda a la destrucción del medio ambiente: "Déjennos contaminar y después vemos", dijo y despertó instantáneamente el repudio de buena parte de los legisladores presentes, cuyas voces se unieron en un solo murmullo.
La senadora Calvi ya había protagonizado un escándalo en la provincia que motivó críticas incluso desde su propio partido, cuando recibió con honores al ex gobernador de Malvinas, Mario Benjamín Menéndez, primo de otro represor, Luciano Benjamín Menéndez. A pesar de las denuncias que pesan sobre él por haber torturado a combatientes argentinos durante la Guerra, en aquella ocasión y estando a cargo de la intendencia de Malargüe, sostuvo que el militar era "un héroe".
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