A poco de volver al teatro con la obra Ojo por ojo, Federico Luppi tuvo una entrevista en el programa AM y recordó cuando "perdió todo" en el 2001 y se fue a probar suerte a España: "Me fui el día del infausto corralón en 2001. Fui allá porque había una cantidad de películas interesantes en Madrid... Me levantaba para sacar 100 dólares por mes de mi dinero. Me enfermé. Fui porque pensé que tenía un mercado para trabajar. De golpe, no tenía ni casa, ni cuenta, ni coche, ni nada. En ese momento, era un chico grande. Fui y tuve mucho trabajo y mucha suerte".
También reconoció que sintió muchísima bronca por tener que empezar de cero: "Tenía bronca de vivir mal en Buenos Aires, tenía instintos de promover violencia en el sentido mágico del término. Patear la puerta de los bancos me sentía contento, aunque fuera inútil. Fui con una actitud de apertura y de no cobrarme nada".
Luego Leo Montero le preguntó qué pensaba sobre quienes lo tildaron de violento, como ex parejas y algunos periodistas. "Eso es tremendo. La respuesta violenta comienza mucho antes. Me mandaban cámaras a mi casa y al teatro y me decían cosas tremendas desde el insulto a la descalificación para que yo reventara, que era la nota. Eso es imposible de controlar", contestó Luppi.
"Lo que importaba no era el motivo del origen, lo que importaba era conseguir notas para seguir vendiendo. Estuve un mes en 4 o 5 canales mañana, tarde y noche. ¿Cuál era el tema? Blasfemar, mentir y calumniar. Yo veía programas de televisión donde los periodistas no decían 'eso que usted dice ¿lo puede probar con algún documento? Eso no importaba...", agregó el actor.
Luego, criticó a los actuales programas de espectáculos que hay en la televisión: "Se habla de programas de espectáculos, pero no se habla de espectáculos, sino de la gente que tiene que ver con él. No de la obra, si está bien o mal... Es complicado".