El jefe de la Policía Federal de Salta, Renato Constantini, viajaba en su auto Chevrolet Corsa junto a su esposa, Mariana Cervera, quien se desempeña como secretaria de Ejecuciones Fiscales de Primera Instancia del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta. Cuando transitaba por la ruta 68, cerca de la ciudad de Cerrillos, quiso evitar un control de alcoholemia, perdió el control, volcó y atropelló a tres efectivos.
Según publicó el diario El Tribuno, el hecho ocurrió cerca de las 3 de la madrugada del sábado. Constantini perdió el control del vehículo, mordió la banquina y embistió a los policías. Tanto el jefe de la Policía Federal de Salta como su mujer se negaron a que se les extraiga sangre para realizar el examen. Así lo confirmó el jefe de guardia del Hospital San Bernardo, Ricardo Vera.
"El señor que manejaba el automóvil venía muy rápido y se dio con el control de alcoholemia que en ese momento estaba realizando la Policía. No tuvo mejor idea de querer evitarlo y realizó una maniobra brusca. A raíz de esto atropelló a los Policías del puesto y luego chocó contra un árbol. Evidentemente había tomado alcohol porque sino no se entiende lo que hizo", relató un testigo al diario.
El comisario debió ser rescatado del auto por los bomberos locales y fue trasladado hacia el sanatorio. Los policías atropellados fueron identificados como el sargento Ariel Rocabado y los agentes Marcelo Quiroga y María Miranda. Los tres debieron recibir asistencia médica por politraumatismos.
Quiroga y Miranda fueron dados de alta, pero Rocabado permanecía internado en observación. Por su parte, el comisario Constantini fue trasladado a un sanatorio privado. Cervera. en tanto, no sufrió ninguna lesión.
En el caso intervino la fiscal penal número 7, María Inés Loyola, quien ordenó que se realizaran los análisis correspondientes para establecer si los ocupantes del vehículo estaban en estado de ebriedad y solicitó la actuación de peritos accidentológicos que permitan determinar las circunstancias en que se registró el hecho. En Salta, desde el 1 de agosto, rige una norma de "tolerancia cero" por la cual solo se puede manejar sin haber tomado alcohol.