Fue una victoria accidentada la del Paris Saint Germain, que a pesar de derrotar 2-0 al Bastia. El sabor amargo quedará por la lesión de Zlatan Ibrahimovic y por el incidente que terminó con Thiago Motta con la nariz fracturada.
El brasileño Lucas Moura y el uruguayo Edinson Cavani proporcionaron al PSG el primer triunfo en la Ligue 1 de Francia, en el encuentro de la segunda jornada. Un partido en el que 'Ibracadabra' sólo pudo estar un cuarto de hora.
El sueco se marchó a los 15 minutos por molestias en la espalda y habrá que esperar a que se le realicen las pertinentes pruebas médicas para conocer el alcance real de la lesión. Fue sustituido por el argentino Ezequiel Lavezzi.
Pero no terminaría allí. Luego de que se concretó el primer triunfo en la Liga del equipo de Laurent Blanc, que no pasó del empate en la primera jornada ante el Reims (2-2), el italiano Thiago Motta tuvo un altercado en los vestuarios y terminó golpeado.
Recibió un cabezazo en el túnel de vestuarios del Parque de los Príncipes que le fracturó la nariz. El agresor fue Brandao, un jugador de origen brasileño nacionalizado francés. Al parecer Motta le reclamó que había lesionado a su compañero Van der Wiel de un rodillazo y Brandao respondió con un golpe.
"Hay que suspender a Brandao, que no es un jugador de fútbol, de por vida", exigió Nasser Al-Khelaïfi, presidente del club parisino, a la cadena televisiva BeIn Sports, donde asimismo confirmó que Thiago tenía rota la nariz.
Al-Khelaïfi cifró la correlación "en un 90%" (aunque las imágenes son claras) y pidió al colegiado "que haga un informe".
El entrenador Laurent Blanc por su parte destacó en rueda de prensa que "Van der Wiel fue sustituido por Serge Aurier por un golpe de rodilla de nuestro amigo Brandao".