¿El mejor partido de la historia? Francia-Alemania en España 82

Dos de las mejores selecciones de los años 80 se enfrentaron en un partido que tuvo de todo: goles, golpes, cambios de liderazgo, una remontada increíble y una definición por penales. Video

Guardar
  163
163

Choque de estilos

Los equipos de Francia y Alemania representaban dos escuelas diferentes, dos maneras de entender el juego y también de tener éxito. La clase y el talento artístico francés contra la potencia y la rigidez esquemática de los germanos, unido a su espíritu de lucha.

Michel Platini era la bandera de los galos, Karl-Heinz Rummenigge la de los alemanes. Pero de ambos lados había jugadores de calidad y pergaminos envidiables. Se jugó en el estadio Ramón Sánchez Puzjuán de Sevilla, el 8 de julio de 1982.


Littbarski abre la cuenta, Platini responde

Uno de los mejores jugadores germanos tenía nombre francés y era tal vez el que mejor combinada potencia y creación entre los delanteros de blanco: Pierre Littbasrki. Aprovechó una jugada en la que Breitner arrastró a los suyos hasta el área, recogió un rebote tras una frustrada definición de Klaus Fischer y puso el 1-0.

Los galos rodearon entonces la meta de Schumacher. Un centro bajó sobre el área y Platini habilitó a Dominique Rocheteau de cabeza, pero éste cayó al piso abrazado por un defensor germano. Penal. El líder francés lo tiró a la derecha de Harald Schumacher, que eligió el otro lado. 1 a 1.

El golpe de Schumacher a Battiston

El comienzo de la segunda mitad mostró buena parte del repertorio francés. Toques, desmarques, dominio y situaciones de gol. Alemania no lo disfrutaba y uno de los que lo sufría era el portero Schumacher, que a los 11 minutos y medio salió a cortar un avance de Patrick Battiston, que llegó un instante antes a definir lo que pudo convertirse en el segundo tanto francés.

La pelota salió a medio metro del palo derecho del arco alemán, pero Battiston no pudo verlo. Antes cayó fulminado por un golpe del arquero, que había llegado muy tarde a rechazar la pelota, pero de todos modos saltó a la carrera e impactó su rodilla sobre la cara del delantero. Una agresión brutal que no mereció sanción alguna del árbitro. Increíble.

Francia siguió jugando mejor y hasta pudo ganarlo en el último instante, cuando Amoros estrelló un tiro en el travesaño. En el segundo minuto de descuento la ocasión fue de germana, pero Ettori lo evitó dos veces. Habría prórroga.

  163
163

Drama en Sevilla

A los dos minutos de juego, Marius Tresor quedó solo en medio del área tras un tiro libre desde la derecha y fusiló a Schumacher. El 2-1 parcial desató la ofensiva alemana, pero el contraataque de los de azul fue rápidamente efectivo. Platini distribuyó el juego para que Alain Giresse sellara el 3-1. Iban apenas 8 minutos del suplementario. Tal vez los galos sacaron la ventaja demasiado pronto.

Alemania no dejó de creer. Rummenigge marcó el camino y descontó antes del final del primer parcial. Tres a dos y quince minutos por jugar. Tras el cambio de lado, Francia casi no se había rearmado cuando otro profundo ataque alemán le quedó a Fisher en medio del área. Estaba de espaldas al arco, pero lo solucionó con una tijera que se clavó en el ángulo izquierdo. Tres a tres.

Alemania se agrandó y estuvo a punto de dar vuelta el marcador una vez más, pero no hubo más goles. Una ovación selló el final del encuentro antes de que los penales escribieran el último capítulo.

Y siempre gana Alemania

Francia tuvo la primera ventaja porque Stielike falló su tiro. Pero Didier Six no pudo anotar el suyo y finalmente Schumacher, el villano que había enviado a Battiston al hospital, se convirtió en el héroe al desviar el intento de Bossis. Horst Hrubesch, famoso por sus cabezazos, alcanzó la posteridad acertando el tiro del final.

El partido marcó los años 80. Francia nunca lo pudo digerir y Alemania escribió un capítulo más de su gloriosa épica mundialista, la misma que cimentó la famosa frase del delantero británico Gary Lineker para definir el fútbol, "un juego que inventaron los ingleses donde 22 jugadores corren detrás de una pelota y siempre gana Alemania".