En el estadio Soldier Field de Chicago, sede de partidos como Alemania-España, Bolivia-España, Bulgaria-Grecia y Alemania-Bélgica en el Mundial de Estados Unidos 1994, unos 30 mil fanáticos se congregaron para alentar al seleccionado local en los octavos de final de la Copa del Mundo Brasil 2014.
El actor estadounidense Tom Hanks publicó en Twitter una fotografía reunido con su familia para ver el juego de su selección, lo que refleja el fanatismo y el sentir estadounidense por este Mundial de fútbol.
No es casual que los norteamericanos hayan invadido Brasil, junto a los argentinos, chilenos, colombianos y mexicanos, ni que sufran reunidos por el fútbol desde cada punto del país.
Con el lema "Una nación, un equipo", los estadounidenses llegaron a Brasil con la ilusión de hacer historia y lograron sortear una primera ronda complicada, en la que dejaron en el camino a Portugal y Ghana.
En Salvador, Bélgica se impuso 2-1 en un tiempo suplementario lleno de emociones. Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku anotaron para los "Diablos Rojos". Y Julian Green descontó para un equipo de Jurgen Klinsmann que tiene a Tim Howard como figura.