A contramano de la sostenida pérdida de reservas en divisas del a href="http://www.infobae.com/temas/banco-central-a19" rel="noopener noreferrer" Banco Central/a, casualmente 13.500 millones de dólares en ese período, el conjunto de los residentes, personas físicas y jurídicas siguen acumulando sus ahorros fuera del sistema financiero. Claramente, es la manifestación de desconfianza hacia un sistema que gasta más energía en imponer obstáculos a la inversión que en generar canales ágiles y amigables para el desarrollo, sin cepos cambiarios, controles de precios y con ello de la rentabilidad y aumento sostenido de la carga impositiva.
Es la manifestación de desconfianza en la economía doméstica
Según el último informe ampliado del Indec de la Balanza de Pagos con el resto del mundo, que cargó en su sitio de internet y sólo difundió en su versión reducida, a fines de marzo los activos externos del sector financiero y no financiero sumaban el equivalente a 221.388 millones de dólares. Un año antes totalizaban 207.946 millones. Se elevaron en casi 100.000 millones de dólares desde diciembre de 2003.
De aquel total el Indec estimó que sólo 2.855 millones de dólares corresponden al sector financiero y 218.533 millones al sector privado no financiero. De esta porción apenas 34.471 millones corresponden a inversión directa en el resto del mundo y unos 8.000 millones a depósitos en cuentas en dólares en el sistema financiero argentino.
De los restantes 180.000 millones de dólares, el Indec mantiene la práctica de no desagregar su composición como hacía en los tiempos de convertibilidad de un peso igual a un dólar.
No obstante, estimaciones de mercado indican que "en los colchones", cajas de seguridad y otras formas de resguardo, principalmente dentro del país, habrían entre 90 y 110 mil millones de dólares, y por tanto muchos podrían volcarse al circuito productivo en un escenario de mayor confianza. Los repetidos blanqueos de capitales y de exteriorización de riqueza no los han seducido, porque muchos de ellos están declarados a la AFIP, sólo se mantienen fuera del alcance de una confiscación o pesificación asimétrica, como ha sido común en los últimos 50 años.
En el mercado se estima que unos 100.000 millones de dólares se guardan en los colchones
Más de una vez y media la deuda pública
Se trata de recursos ociosos, equivalente a 1,6 veces la a href="http://www.infobae.com/temas/deuda-externa-a4124" rel="noopener noreferrer" deuda externa/a del país (pública más privada), un año antes superaba en 1,5 veces a esos compromisos. Mientras que ya triplica la porción de la deuda externa del conjunto del sector público, que el Indec ubicó en 69.423 millones de dólares.
Pero más relevante que esas relaciones es que esos recursos ya representan más de ocho veces las aún escuálidas reservas del Banco Central, cuando un año antes era de 5,1 veces, y podrían contribuir a dar impulso a los atractivos proyectos productivos de Vaca Muerta y polos petroquímicos asociados; más la reanimación de las inversiones mineras; la remodernización de la explotación agropecuaria, con recuperación de los rodeos y también, fundamentalmente, las demoradas inversiones en infraestructura de caminos, puertos, energía, las cuales inexorablemente traerían asociadas la mejora de la infraestructura social de hospitales, escuelas y viviendas que trae el progreso asociado.
Representan más de ocho veces las aún escuálidas reservas del Banco Central
Sólo se requiere desatar los nudos que caracterizaron a la economía argentina, en particular los hechos desde la inexplicable imposición del cepo cambiario a fines de octubre 2011, junto con la agudización de los controles de precios, las trabas a las importaciones, pero también a las exportaciones de carnes, trigo, lácteos, entre otros que había llegado a los primeros puestos del ranking mundial. Desde entonces, las reservas del Banco Central se derrumbaron en más de 18.000 millones de dólares y la deuda pública, aún con el uso de reservas para pagar vencimientos, se elevó en más de 50.000 millones de dólares.