Según informó la editorial Seix Barral, los poemas fueron encontrados en unas cajas que contenían los manuscritos de las obras del poeta, durante una revisión exhaustiva por parte de la Biblioteca de la Fundación Pablo Neruda, bajo la dirección de Darío Oses. Allí se comprobó que algunos poemas manuscritos de extraordinaria calidad no se habían incluido en las obras publicadas correspondientes a cada caja.
La publicación de este material inédito de Neruda, el más importante hallado hasta ahora del poeta, se hará coincidir con el 110 aniversario del nacimiento del premio nobel y el 90 aniversario de la publicación de iVeinte poemas de amor y una canción desesperada/i.
Para Seix Barral, la certificación de la autoría de estos más de veinte poemas "los convierte en el mayor hallazgo de las letras hispanas en los últimos años, un acontecimiento literario de importancia universal". La relevancia del descubrimiento reside en que esos poemas fueron escritos con posterioridad a iCanto general/i (1950), en la época de madurez de Pablo Neruda.
Previamente, sólo habían aparecido dos trabajos inéditos de Neruda: El río invisible (Seix Barral, 1980), que incluía poesía y prosa de juventud, y sus poemas de adolescencia Cuadernos de Temuco (Seix Barral, 1996).
El poeta y académico Pere Gimferrer, que ha estado muy implicado en la publicación de estos inéditos, valora que en los nuevos poemas de Neruda se encuentre "el poderío imaginativo, la desbordante plenitud expresiva y el mismo don, el apasionamiento erótico o amatorio que para la invectiva, la sátira o el mínimo detalle cotidiano convertido en poema".
"Es decir, se encuentra por igual el Neruda de Odas elementales y el Neruda de 'La Barcarola', el de Memorial de Isla Negra e incluso el de Estravagario", aclara Gimferrer.
Seix Barral adelantó un fragmento de un poema sin título, escrito en 1964, el año en que aparece Memorial de Isla Negra, la gran recapitulación poética autobiográfica de Pablo Neruda al cumplir sesenta años:
Reposa tu pura cadera y el arco de flechas mojadas
extiende en la noche los pétalos que forman tu forma
que suban tus piernas de arcilla el silencio y su clara escalera
peldaño a peldaño volando conmigo en el sueño
yo siento que asciendes entonces al árbol sombrío que canta en la sombra
Oscura es la noche del mundo sin ti amada mía,
y apenas diviso el origen, apenas comprendo el idioma,
con dificultades descifro las hojas de los eucaliptos.
Este poema fue encontrado en la caja 52, que contiene materiales muy diversos. Los originales son mecanografiados y no se halló una versión manuscrita de este, precisó la editorial.