Cómo la policía de Florida encontró a un violador con un falso celular

El uso de aparatos de localización de móviles, conocidos en inglés como "stingrays", generan polémica. A su vez demuestran, como en esta historia, que pueden ser muy exitosos

Guardar

El 13 de septiembre de 2008, una mujer notificó al Departamento de Policía de Tallahassee (TPD) de que había sido violada y que su bolso , que contenía su teléfono móvil , había sido robado. Durante esas 24 horas, las autoridades ya había contactado a Verizon con obtener información sobre un área general donde podría estar el teléfono y, por tanto, es de esperar, el autor del delito. Pero la zona de localización era muy amplia.


Para una exitosa búsqueda utilizaron un dispositivo de rastreo llamado stingray, también conocidos como "simuladores de sitio celular", que opera como un celular pero que es falso, permitiéndoles rastrear teléfonos específicos. Suplantan a las torres de telefonía celular, revelando la ubicación exacta y la información acerca de las llamadas y mensajes de texto que se envían y reciben. Cuando está en uso, los stingrays recogen información sobre personas inocentes y presuntos delincuentes por igual.


Después de conocer la ubicación general del teléfono, los agentes desplegados en Tallahassee comenzaron a circular por las calles para encontrar al autor de la violación. Este tipo de búsqueda despierta polémica ya que capta datos sobre todos los otros móviles compatibles cercanos en el área de rastreo.


El seguimiento basado en el dispositivo los llevó a un complejo de apartamentos llamado Berkshire Manor, pero la policía aún no tenía idea en qué vivienda podría estar el móvil (y, con suerte, el agresor de la mujer). El investigador Christopher Corbitt desplegó un equipo de oficiales para recorrer el lugar. Finalmente, Corbitt y sus colegas detectaron el teléfono en la unidad 251, residencia de una mujer y de su novio, el sospechoso James Thomas.


La policía encontró allí el móvil de la víctima sino también el bolso, su ropa interior y la tarjeta de identificación.


Esta historia de cómo sucedió la caza del teléfono celular en 2008 se dio a conocer tras una victoria en la Justicia por parte de American Civil Liberties Union (ACLU), que cuestiona esta práctica por considerarla "invasiva".


Para los investigadores, este tipo de operativo fue necesario para evitar la destrucción de pruebas. En el juicio, el juez estuvo de acuerdo y rechazó la petición de Thomas para suprimir la evidencia y fue condenado.


A finales del año pasado, sin embargo, un tribunal de apelaciones del estado anuló ese fallo por considerar que la búsqueda había sido inadecuada y ordenó un nuevo juicio , recoge el sitio Ars Technica.


¿Controlar los teléfonos de civiles?

Como parte de una investigación sobre el uso de dispositivos de localización de celulares por parte de agentes del orden, conocidos en inglés como "stingrays", la ACLU de la Florida presentó una moción de emergencia en respuesta a los esfuerzos del Departamento de Policía del condado de Sarasota de violar la ley de registros públicos del estado, con el fin de mantener un programa relacionado con la utilización de estos aparatos. Piden solicitudes de registros públicos a docenas agencias en busca de información sobre el uso de estos controversiales aparatos.