El Departamento de Estado mantuvo firmemente cerrada este lunes las puertas a la posibilidad de realizar un intercambio de detenidos con Cuba, algo con lo que se especulaba tras el acuerdo alcanzado el fin de semana con talibanes afganos.
Washington pide que La Habana libere al estadounidense Alan Gross, detenido por espionaje, al tiempo que el régimen de los Castro propone un intercambio con tres agentes cubanos, de un grupo original de cinco, que cumplen pena en cárceles de Estados Unidos.
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La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, dijo este lunes que el acuerdo con los talibanes por la liberación del sargento Bowe Bergdahl fue motivado por una "circunstancia única", y que el gobierno aún se opone a realizar un intercambio con Cuba, pues "nada ha cambiado en este caso".
Fernando González, uno de los cinco cubanos condenados por espionaje, afirmó hoy que un canje de sus compañeros aún depende de Washington. González, quien cumplió su sanción de 15 años y volvió a la isla en febrero, consideró que el cambio esta semana de un soldado de Estados Unidos por cinco presos en la prisión de Guantánamo "demuestra" que "es obvio que lo único que se necesita es la voluntad por parte del gobierno de Estados Unidos para llevar a efecto ese canje o intercambio" de los tres cubanos por Gross.
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Sin embargo, en Washington no piensan lo mismo. Psaki sostuvo, con relación a Gross y otros estadounidenses detenidos en terceros países, que el gobierno "adopta pasos para asegurar su retorno a casa en Estados Unidos", pero añadió que "cada circunstancia es diferente". Psaki dijo que, con relación a Gross, "continuamos preocupados con su seguridad, y querríamos verlo de retorno a su familia". "Tomamos los pasos necesarios de forma reservada. Muchas veces se trata de pasos sobre los que no podemos hablar públicamente", añadió, sin ofrecer otros detalles.
Gross fue detenido en Cuba en 2009 cuando distribuía equipos de telecomunicaciones como subcontratado de la Agencia Estadounidense de Ayuda al Desarrollo (USAID), dependiente del Departamento de Estado.
Cuba propone el retorno de Gross a cambio de la liberación de tres agentes cubanos que cumplen pena de cárcel en Estados Unidos desde 1998: Ramón Labañino, Gerardo Hernández y Antonio Guerrero.
Originalmente los cubanos condenados por espionaje en Estados Unidos eran cinco, pero dos de ellos regresaron a la isla tras cumplir sus penas: Fernando González (en febrero) y René González (hace un año).
En Cuba "los cinco" son considerados "héroes de la república" pues según alegó La Habana su misión era infiltrarse en los grupos anticastristas de Florida para evitar acciones terroristas.