Un periodista paraguayo fue asesinado el viernes a balazos por dos sicarios que se desplazaban en motocicleta en una zona fronteriza con Brasil, presuntamente a cuenta del narcotráfico, informó el senador liberal Roberto Acevedo, dueño de la emisora donde trabajaba la víctima.
Fausto Gabriel Alcaraz, de 28 años y locutor principal del programa matutino de la radio Amambay 570 AM, fue sorprendido poco antes del mediodía por los delincuentes frente a su domicilio en la ciudad de Pedro Juan Caballero.
"Los mafiosos toman represalias contra los que se animan a denunciarlos en la radio. Ellos se organizan. Hacen un pull para pagar a los sicarios. En Caballero, el Estado no existe", denunció Acevedo sobre el asesinato del locutor de su emisora.
Acevedo recordó que el periodista señalaba "con nombre y apellido" a los narcos del departamento fronterizo de Amambay. "Él denunciaba a todos, a los grandes. Ellos no perdonan y cometieron eso", dijo el senador en comunicación con Radio Ñandutí.
"La mafia del narcotráfico se apoderó de Caballero. Esta es tierra de nadie y todos estamos a merced de estos bandidos", dijo. "Ellos se desplazan en caravanas, con 10 a 12 vehículos. Van fuertemente armados y la policía no los detiene porque sus jefes están complicados. La Policía y la Fiscalía están complicadas con ellos", denunció el senador.
"La Policía está totalmente vendida. El subcomandante que estaba acá era uno de los integrantes de una gavilla de asaltantes. Todos los que vienen acá lo hacen para recaudar. Todos los fiscales son unos vendidos", subrayó, según recogió el diario ABC Color.
Acevedo, perteneciente al opositor partido Liberal -primera minoría en el Congreso-, sobrevivió en abril de 2010 a un atentado en el que murieron dos guardaespaldas.
Entre enero y abril del año pasado, dos locutores y el propietario de otra emisora, 98.5 FM, también fueron asesinados en crímenes de características similares, que autoridades atribuyen al narcotráfico. La ciudad fronteriza Pedro Juan Caballero es conocida como una zona de gran tráfico de cocaína boliviana hacia Brasil, según han denunciado legisladores paraguayos.