Ucrania acusó el domingo a Rusia de querer "destruir" el país tras la propagación de los disturbios de los separatistas en el este y la violencia en Odesa, donde los prorrusos atacaron la sede de la policía.
El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente de la OSCE Didier Burkhalter hablarán sobre la instauración de mesas redondas sobre Ucrania, bajo el auspicio de la OSCE, el miércoles en Moscú, anunció el domingo por la noche la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, tras una conversación telefónica con Putin.
"Hablarán principalmente sobre la instauración de mesas redondas, bajo el auspicio de la OSCE, que facilitarán el diálogo nacional antes de la elección presidencial" ucraniana, prevista para el 25 de mayo, indicó una portavoz de Merkel, Christiane Witz.
El Kremlin indicó por su parte que el presidente ruso reiteró durante la conversación telefónica con Merkel "la necesidad de establecer un diálogo directo entre las actuales autoridades de Kiev y los representantes de las regiones del sureste del país", presa de una insurrección prorrusa.
Por su parte, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, propuso el domingo una nueva conferencia sobre Ucrania en Ginebra, a pesar de la falta de resultados concretos de la primera, que tuvo lugar a mediados de abril.
En el terreno, a href="http://www.infobae.com/2014/05/04/1561718-ucrania-activistas-prorrusos-ahora-se-lanzan-odesa" rel="noopener noreferrer" unas 2.000 personas lanzaron el domingo un asalto contra la sede de la policía de Odesa/a, ciudad portuaria del sur.
Los asaltantes exigieron y obtuvieron la liberación de 67 de sus camaradas detenidos. Alrededor de 120 personas fueron detenidas el viernes tras violentos enfrentamientos entre prorrusos y partidarios de una Ucrania unida. La violencia desembocó en un incendio criminal en el que murieron unas 40 personas, principalmente prorrusos.
"Lo que ocurrió en Odesa forma parte del plan de la Federación de Rusia para destruir Ucrania y su Estado", acusó el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, que llegó durante la mañana a esta ciudad a orillas del Mar Negro.
"El objetivo de Rusia es repetir en Odesa lo que ocurre en el este del país", agregó.
Yatseniuk anunció también el despido y reemplazo de todos los altos cargos de la policía en la ciudad.