La investigación del complejo entramado de sociedades y empresas subsidiarias de Pluna, que provocó detenciones de empresarios y generó un escándalo en Uruguay, se ampliará y desembocará ahora en la citación a indagatoria de un funcionario del gobierno argentino.
La jueza Adriana De los Santos convocará a declarar al economista argentino Pablo Vera Pinto, integrante del directorio de la empresa Metrogas, que desde el año pasado se encuentra bajo control de la petrolera YPF.
Se trata de un funcionario kirchnerista que -antes de desembarcar en la distribuidora estatal de la mano de Miguel Galuccio- fue presidente de Aerovip, empresa con la que --recuerda el diario El País- la compañía "Pluna S.A. firmó en 2009 un dudoso acuerdo comercial".
La ex aerolínea de bandera uruguaya adquirió hace cinco años un 60 por ciento de la compañía que manejaba Vera Pinto, pese a que se trataba de una firma que estaba en quiebra y no tenía aviones ni frecuencias de vuelo regulares asignadas. En ese momento se justificó la operación como una puerta de entrada para Pluna al mercado argentino.
La magistrada De los Santos, especialista en casos de crimen organizado, tiene en su poder un informe elaborado por peritos judiciales que da cuenta de diversas irregularidades referidas al manejo de la filial local de Aerovip.
Según el expediente judicial, Vera Pinto está vinculado a Leadgate (grupo que gestionó Pluna desde 2007 hasta su cierre en 2012), cuyos responsables, Matías Campiani, Sebastián Hirsch y Arturo Álvarez Demalde, fueron procesados con prisión por el delito continuado de estafa agravada: la Justicia consideró que los empresarios realizaron una serie de "estratagemas y engaños artificiosos" para beneficiarse y perjudicar al Estado uruguayo. En junio de 2012, el consorcio mencionado entregó sus acciones en Pluna S.A., dejando un pasivo de US$ 301,5 millones y un activo de 290 millones.
La figura de Vera Pinto es observada por varias razones: los peritos detectaron que la ex aerolinea uruguaya "le pagó entre 2008 y 2012 gastos de representación y viáticos que no correspondían". Tenía una cuenta de mail de Leadgate y aparecía como apoderado de la cuenta bancaria de una sociedad controlada por el mismo consorcio. Y declaró el mismo domicilio laboral que Pluna, cuando en realidad su oficina estaba en la Ciudad Vieja.