ENTREVISTA EXCLUSIVA: Jorge Mario Olguín

Guardar

Jugó en tres clubes y en la Selección: con todos fue campeón. En San Lorenzo y la 'Albiceleste', jugando de lateral por derecha. En Independiente y Argentinos, haciendo las veces de marcador central. Dueño de una exquisita pegada y una técnica depurada en el manejo del balón, Jorge Mario Olguín pasó a la historia por ser el '4' titular del equipo de Menotti, quien lo sostuvo a 'capa y espada' ante la figura de Vicente Pernía. Cuando Jorge Carrsacosa renunció, Tarantini pasó de '3' y el defensor de Boca -multicampeón con el equipo de Lorenzo- tenía gran apoyo popular, pero el 'Flaco' sostuvo al poco carismático, educado y fino jugador 'azulgrana', que terminó dándole la razón.

-¿Cómo te enteraste de tu convocatoria a la Selección?

- En principio, fue una sorpresa: jugábamos un clásico ante Huracán en 1976 y el' Loco' Houseman me iba tirando durante el partido: "Cuidate que mañana te van a llamar a la Selección". Y el lunes me llegó la citación. No lo podía creer, fue de golpe porque Asad (Julio, el tío de Omar ) se había lesionado y entonces Menotti me llevó a la gira de Rusia y Polonia. Tan repentino resultó todo que debí viajar con el pasaporte de Asad y por eso quedé demorado en Kiev.

-¿Sufriste durante la previa del Mundial?

- Lo que en realidad sufrimos fue una "persecuta" tremenda de parte del periodismo por la forma de trabajar de Menotti: no la aceptaban y tampoco a los jugadores elegidos. Ellos pretendían a los que estaban descollando en ese momento en los equipos, la prensa quería tener injerencia en las decisiones y esas cosas las sufrimos. Había medios que ponían la selección paralela y nosotros no existíamos y se la agarraron con algunos en particular: Luis Galván y yo. Lo peor que es Luis empezó a jugar por casualidad, el Flaco trajo a Osvaldo Piazza de Francia, la mujer tuvo un accidente y en una semana tuvo que dejar la Selección. encima, la presión de estar cuatro meses en la Villa Marista y con custodia militar, vivíamos por la noche tirándonos debajo de la cama, ya que los guardias le disparaban a cualquier cosa que se moviera y al otro día aparecería algún caballo muerto.  La cosa cambió cuando nos mudamos a la concentración de José C. Paz y ahí podíamos recibir nuestras familias los fines de semana. Lo mejor fue la gente, espectacular. Nos brindó mucho afecto.

-¿Qué cosas aprendiste en esa concentración 'eterna'?

- Muchas. La forma de trabajar de Pizzarotti fue algo novedoso para nosotros, por la intensidad, se había estudiado qué pasaba con nuestros equipos que estaban mejor dotados técnicamente y no podíamos superar a los europeos. Por eso se hicieron doce partidos con seleccionados de aquel continente. Hace poco vi un partido del 78´ y noté la dinámica que teníamos y eso me hizo recordar lo que corríamos con Pizzarotti, las primeras semanas todos o la mayoría vomitábamos. A la noche no podíamos movernos, quedábamos muertos.

-¿Cómo prepararon el debut ante Hungría?

- Ya habíamos jugado con los húngaros, sabíamos que eran buenos. Había que poner el pecho, los nervios fueron tremendos, creo que todos terminamos acalambrados ese partido por lo que significaba un debut en un Mundial. al final, dimos vuelta el resultado (fue 2-1, con goles de Luque y Bertoni) y eso nos dio un gran respaldo.

-¿La primera rueda los dejó conformes?

- La verdad es que queríamos quedarnos en Buenos Aires, le ganamos un partido bravo a Francia que nos dejó varios heridos: Alonso se desgarró y Luque sufrió una seria lesión en el codo derecho. Pero 'Leo' siguió jugando y con un golazo inolvidable puso el 2-1, a pesar de estar moralmente destruido por la muerte del hermano, que lo había venido a ver desde Santa Fe y falleció en un accidente automovilístico en la ruta. El partido con Italia fue bastante cerrado, nos fuimos con bronca por haber perdido en la Cancha de River 1 a 0 con aquel gol de Rossi, en ese momento no teníamos consuelo."

     

Y ahí se fueron a Rosario...

- Una vez instalados en Rosario, la euforia de la gente, la cercanía con las tribunas, fue lo mejor que nos podía haber pasado, era impresionante cómo nos empujó ante Polonia (victoria de 2 a 0, ambos de Kempes) y ahí apareció Mario en toda su dimensión. Con Brasil fue un partido de ajedrez, durísimo, volvía Luque y casi Ortiz nos dio la victoria sobre el final, pero fue una batalla y terminamos 0 a 0, todos entregamos hasta la última gota de sangre y sudor.

-¿Cómo viviste el famoso partido con Perú?

- Menotti en el camino en Micro desde el alojamiento al estadio de Central, nos dio el resultado favorable de Brasil ante Polonia, 3 a 1: teníamos que hacer cuatro para clasificarnos a la Final, ya que la diferencia favorecía a Brasil. Trató de tranquilizarnos, de convencernos para no arrancar desesperados, porque eso podía jugarnos en contra. Nos dijo que ya habíamos cumplido con la gente (para bajarnos la ansiedad) y una vez en el estadio nos reiteró todo, pero la verdad es que se palpaba un clima de fiesta, la cancha era un hervidero y la gente alentándonos como pocas veces sentí en mi vida. Entonces, hicimos todo al revés de los que nos había pedido el 'Flaco', jugamos los peores 15 minutos del Mundial, dos tiros en los palos y un par de situaciones más desperdiciadas por Perú. Después hicimos dos goles y el segundo tiempo lo manejamos mejor. Las palabras de Menotti en el entretiempo nos calmaron, nos recordó que habíamos ganado en Lima ante este equipo 3 a 1 y que si no nos desesperábamos, iban a llegar los goles. Y así fue 6 a 0 y pasaje a la Final.

¿De la final, qué te acordás?

- Con Holanda fue la final soñada y practicada durante los cuatro meses que estuvimos concentrados, sabíamos todo sobre ellos, a pesar del empate y el tiro en el palo sobre el final del partido, que nos hubiese quitado la posibilidad de ser campeones.Llegamos con el pitazo de los 90 reglamentarios al banco gritando todos y reprochándonos, ahí apareció la figura de Menotti y nos dijo: "Miren a los holandeses, están tirados en el piso, muertos no pueden mas, salgan como siempre". Y así fue, en los dos tiempos suplementarios apareció de nuevo el equipo y la superioridad física y técnica que nos había dado la previa de ese Mundial. Los festejos posteriores en la cancha de River, con todo el mundo y después los festejos con nuestros familiares, son recuerdos imborrables, pero lo de la gente fue lo más espectacular que un jugador pueda vivir.

     
     

-¿Sentiste reconocimiento por la obtención del título?

- Fuimos a jugar un partido que era tipo homenaje, con el Resto del Mundo, estaba Pelé, Cruyff  y varios holandeses, nos dijeron que no habían recibido la medalla de plata porque estaban con mucha bronca, pero reconocían la validez de la obtención de aquel título. Pensaban que después del Mundial del 74´ ese iba a ser su Mundial; lo mismo los brasileños por cómo se habían dado los resultados y ellos habían terminado invictos. Les duraba la rabia; pasa que acá (en Argentina) había mucha gente que esperaba que nos fuera mal. Además te asocian a la dictadura, siempre vivimos en dictadura, no fue la primera, ahora lo que pasó después no lo sabíamos, nadie vino a contarnos lo que sucedía. La gente es la única que reconoce. Tendríamos que hacer una revisión de por qué no fuimos campeones antes. Por qué en el Mundial del 30´(en Uruguay) por las amenazas algunos fueron para atrás, y varios de esos jugadores, se fueron a Italia y salieron campeones con los italianos en el 34´. Después no nos presentamos en Brasil por sentirnos campeones morales y así podríamos seguir hasta el '78.

-¿Cómo viviste la eliminación de España 82´?

- Nos equivocamos, porque si no estabas muy bien preparado, no podías hacer lo que pretendía Menotti. En eso es similar a Bielsa, en cuanto a la exigencia. Éramos los campeones más Diego, Ramón Díaz, Valdano y Barbas, pero que no se hizo la misma calidad de trabajo que en el anterior Mundial. Además, hay otras cosas que se sumaron y nadie las tiene en cuenta, para muchos que no habíamos llevado la familia, era tremendo escuchar que podían tirar una bomba en Buenos Aires (por la guerra de Malvinas) ¿Cómo jugás con eso? Pero nosotros nunca dijimos nada, ni lo pusimos como pretexto.

-¿Cómo ves la Selección, de la mano de Sabella, para el Mundial de Brasil?

- Creo que Alejandro aprovechó las experiencia de los técnicos anteriores, pero los Mundiales se entran a jugar distintos a cualquier torneo. No veo líderes, pero sí un equipo compacto que tira para el mismo lado. Yo sé que este es el momento en que la gente y el periodismo miran la defensa, pero ninguna selección quiere salir a atacar a la nuestra, porque con espacio te liquida. Pero en los Mundiales no podes descuidarte: mirá la de Bielsa, que había hecho una gran Eliminatoria, por inexperiencia y por priorizar la táctica por sobre la técnica de los jugadores, no quiso salir del sistema (atacar y presionar en campo contrario), habiendo ganado el primero partido. No "trabajó" el de Inglaterra y lo perdió, por no especular, tiró por la borda todo lo bueno que había hecho hasta ese momento. Hay que ser inteligentes y creo que Sabella debe aprovechar todo ese recorrido anterior.