Los violentos que se sitúan cada fin de semana en el centro de las tribunas del fútbol argentino parecen manejarse cada vez con mayor libertad e impunidad. Mientras aún se lamenta y repudia lo ocurrido hace sólo tres días en Quilmes (cuando se enfrentaron salvajemente dos facciones, disputándose el liderazgo de la barra y el manejo de diversos 'negocios' ajenos a la redonda), otro particular hecho se vivió este jueves en La Plata.
Mientras el plantel de Estudiantes trabajaba a puertas cerradas preparándose para el clásico que afrontará el domingo ante Gimnasia (desde las 15), los simpatizantes que integran la banda denominada 'Los Leales' hicieron de anfitriones de sus pares de Peñarol, quienes llegaron al país para alentar a su equipo que visitará a Arsenal por la Copa Libertadores (a partir de las 19).
En el country de City Bell, ambas hinchadas se dispusieron a jugar un distendido partido en la cancha de fútbol reducida que está al lado de la principal, mientras otros integrantes se encargaban de preparar el asado que almorzarían luego. Cabe destacar que existe una histórica 'amistad' entre ambas parcialidades (incluso en 2009, los del 'Manya' acompañaron a los del 'Pincha' en los partidos frente a los uruguayos Defensor y Nacional por la Libertadores).
Lo más insólito del caso fue que los periodistas que habitualmente cubren la actualidad del conjunto de Mauricio Pellegrino no pudieron ingresar al lugar de los hechos, algo que sí pudieron conseguir los fanáticos caracterizados de uno y otro bando.